domingo, 9 de agosto de 2026

Formas de obediencia disponibles

 

 

(Serafín Cuesta)

 

Obedecer es más sencillo

que no hacerlo.


Parece una contradicción,

si pensamos en el principio

básico: no hacer es más fácil

que hacer, aplicable a todas

las otras acciones.


Pero no somos dados a pensar

demasiado, preferimos no hacerlo

porque es más facíl.


Si lo pensamos más, no pensar

también puede ser un acto

de obediencia.

Todos obedecemos impulsos

y necesidades que obedecen a

nuestra naturaleza biológica y

social, no hace falta pensar.


Mayormente, obedecemos impulsos

y deseos vnculados al mundo exterior.

Ese mundo, que es también el nuestro,

nos reconoce en tanto aceptamos

ciertas condiciones que no podemos

dejar de obedecer.


Todas las organizaciones humanas

que determinan formas de convivencia,

producción y participación social, se

sostienen en el principio de obediencia.

:


No existiría ningún tipo de autoridad

posible, sin su contraparte necesaria:

los que obedecen.


Más allá de la obediencia debida

como principio de la disciplina militar,

la voz de mando y el ejercicio del poder

están presentes en todos los ámbitosd

de las relaciones humanas.


¿El ejercicio de la obediencia es más

sencillo que el de la autoridad?


No me siento autorizado a emitir

esta opinión, sin perjuicio de reservarme

el derecho de pronunciarme cuando lo

crea oportuno y se presenten las condiciones

para emitir un juicio justo con toda libertad.


Prefiero compartir preguntas, más que

opiniones:


¿La obediencia crea tendencia?


¿Necesitamos más líderes, o bastaría

con que fueran mejores?


¿Necesitamos nuevos líderes, capaces

de juzgar y condenar a todos los líderes

que nos condujeron a esta crisis?


¿Podríamos desarrollar nuestra propia

capacidad de liderazgo para no depender

de otros líderes, o al menos liderar algún

segmento de algo?


¿Siempre habrá quien obedezca

si está bien liderado?


Bartleby no tenía aptitud de mando

ni vocación de servicio, ni condiciones

de líder, pero se hizo famoso con su

frase breve: Preferiría no hacerlo.

 

La falta de medida

 

 

(Serafín Cuesta)

 

El agrimensor estaba adelantado,

según se pudo establecer

en la repetición.


Por muy poco, menos de un pie,

algo imperceptible.

Tal vez, ni él mismo supera

de su posición dudosa:


A menudo, no somos conscientes

de nuestras faltas al momento

de cometerlas, y a veces, después

tampoco.


Es normal volver a cometer una

misma falta por falta de conciencia:

La repetición inconsciente, puede

hacernos caer en la falta reiterada.


Nadie es del todo consciente de todos

los mecanismos inconscientes que viene

repitiendo desde sus primeros pasos,

o antes.


Es normal acumular faltas

en el tiempo, mientras avanzamos

y vamos cobrando conciencia de

la repetición.


Hay atenuantes y justificativos

para estar adelantado en algún

momento, que podrían evitar, morigerar

o minimizar la sanción.


Pero el agrimensor no tiene excusas:

Es alguien instruído en la legitimidad

de la medida, alguien que conoce y vive

de lo que mide.


No puede alegar falta de conciencia.

Pudo haber pasado inadvertido para

todos, incluso para la autoridad,

pero la repetición lo condenó.


 

viernes, 7 de agosto de 2026

El gusano empetrolado y la salvación del alma

 

 

(René Gociarte) 

 

El gusano empetrolado

se ufanaba de haber sobrevivido

a todas las crisis históricas

a lo largo de su vida de gusano.


Lucía una sonrisa de oreja a oreja

y derramaba empatía, junto a la

contaminación natural que une

a humanos y gusanos, recordando

su pasado:


Yo era un gusano de pura sangre,

sanguíneo por naturaleza, andaba

a puro impulso, satisfecho con mi

tracción a sangre.


Pero una vez caí, en un dscuído

y fui sorprendido en mi buena fe:

No sé cómo fue, qué me pasó,

pero ese día aflojé:


Recibí un tajo profundo, vacilé

y quedé mal parado. Perdí un tracto

y un buen segmento de mi vida

se fue con él.


Pensé que era el fin, que todo estaba

perdido para siempre, pero después

me recompuse: La pérdida no había

interesado ningún órgano sensible, y

lo demás se reproduce.


Sin embargo, no volví a ser el mismo:

Sangraba por la herida y no quería

verme así, con la sangre en el ojo.


No quiero ser un gusano resentido,

sin fe, tomar el camino de la violencia

y terminar como un gusano terrorista,

me dije.


Así fue que me olvidé de la sangre

derramada y me volqué al petróleo,

otro recurso natural que además

me sirve para ocultar cicatrices.

 

Menos es más

 

 

(Epifanio Weber)

 

Podría cavar acá,

pero no cavo.


¿Menos es más?

¿O es lo inverso?


Las excavaciones practicadas

encontraron restos

de otras religiones civilizadas.


La investigación científica es

una oportunidad para conocernos

más o mejor.


Mejor: Es una inversión

para producir conocimiento

y generar oportunidades para el

desarrollo de futuras inversiones.


Cavar es invertir:


Profundizando más, podemos acceder

al vacío: Soy lo que cavo, lo que acabo

de cavar, ese vacío creado por el verbo

incorporado al cuerpo:


El vacío es una condición material

verificable y producible: Contamos

con recursos para producir y reproducir.


Todo lo que existe, lo hace en relación

al vacío, que es preexistente a todo,

salvo a los dioses fundadores.


Después, cavamos y creemos:

Cavar es un acto de fe,

como la fe una ocupación,

y una fuente de trabajo.


El vacío puede ser ocupado

por distintas religiones:

es una inversión.


La religión s una oportunidad

para vincularnos con una parte

de lo que no existe, y compartirlo

con otros semejantes.


No es tanto lo que nos une:

Compartimos la presión atmosférica,

lluvias aisladas, el apego a la Tierra

con su ley de gravedad, y la función

social de la propìedad.

 

jueves, 6 de agosto de 2026

Una lectura crítica del tiempo

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

Suben los índices

pero bajan los pólices.


Hay que ver las dos caras

del movimiento temporal.


Son tiempos de crisis,

crece el número de víctimas.


Para el que mira sin ver

el tiempo es muerte, nomás.


Suben los índices

pero bajan los pólices.


El tiempo se descompone

en scuencias infinitas: el

movimiento continuo y el vaivén

interno son naturales a la evolución

y a la inversión.


Suben los índices

y bajan los pólices:


También podría ocurrir lo inverso,

son tiempos de crisis y reina

la incertidumbre: Unos impuestos

suben y otros bajan, haciendo crecer

el número de víctimas.


Las crisis son así, los que saben ver

invierten y aprovechan para crecer

antes de morir.


Suben los índices de indecisos,

es difícil decidir en tiempos de crisis:

Parece más sensato postergar

decisiones y evitar el error no forzado.


Suben los índices

y bajan los pólices.


Los púbises mantienen su lugar

respecto del horizonte  y permanecen 

idénticos como la ley de gravedad

que nos mantiene unidos.


 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Variaciones disponibles

 

 

(Serafín Cuesta)

 

El pez por la boca muere.

Por la boca muere el pez.

El pez muere por la boca:

¿Antes o después?


Ya murió.

Los peces mueren sin saber:

Ni saben que son mortales

y peces que mueren por la boca.


Mueren sin saber por qué,

sin decir esta boca es mia

o ésta era mi boca.


Los peces no se equivocan.

al nadar, al amar, al morir.

Viven nadando entre bocas

enemigas.


Las bocas van y vienen

como los peces. Algunas,

pueden tragarse un pez

como ése en un solo bocado:


Otro pez que no llegará a pescado.


Toda boca es un peligro

bajo el agua, o sobre

el nivel del mar.


 

martes, 4 de agosto de 2026

La presencia de signos en la espuma

 

 

(Eleuterio York)

 

La espuma de hoy

ya no es lo que supo ser.


No es la misma,

hasta nuestra propia espuma

parece degradarse, no sabemos

hasta dónde.


Para hablar con propiedad

no se puede hablar de espuma,

¿hasta qué punto podría decirse

que es mia?


Las propiedades de la espuma

se disuelven, se evaporan,

se desmembran como un cuerpo

vacilante que se descompone

en el tiempo.


¿De qué está hecho el tiempo?

¿Cuánto pesa su espuma?

¿De qué otra cosa está hecho el deseo

antes de su descomposición?


Tiempos compuestos y tiempos

descompuestos vacilan en la espuma

del poema.


Degradarse es la esencia de los dos.


La espuma desciende de sí misma.

La espuma es movimiento.

El movimiento es:

La espuma es.


(El carácter transitivo de la espuma,

permite evocar su forma original,

su consistencia verdadera)


 

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