(Rolando Doorlan)
¿Por qué escribir poemas
sobre animales ajenos?
Insistimos con el ruiseñor
que no nos pertenece, no es
de aquí y sólo lo conocemos
por fotos y poemas ajenos.
¿Para qué escribir sobre
lo ajeno, criaturas de otros
países?
¿Por qué seguir copiando
y recreando motivos de ultramar,
gozando de nuestra propia fauna
autóctona?
¿Acaso no conocemos a nuestras
aves y es más fácil y cómodo
volver al ruiseñor?
¿Que ni aves, ni poetas tienen patria?
Sí, lo sé, se dicen tantas cosas
de los poetas como para escribir
un libro.
Pero no, ¿para qué? Es más fácil
volver al ruiseñor, que cada día
canta mejor.
Todo poeta que se precie, debe haberlo
frecuentado. No podemos ser indiferentes
al ruiseñor, hay que insistir hasta lograr
imitar su canto:
No es preciso conocerlo tanto.
También los hay, que escriben sobre
anmales fabulosos, que sólo existen
en la fantasía.
La fantasía no tiene patria.
¿Que la patria es pura fantasía?
Sí, lo sé, es lo que dicen los detractores
al servicio de la sinarquía internacional
que conspiran contra los sentimientos
nacionales y autóctonos.
Pero hay cierta libertad, que es patrimnio
de poetas y de locos: Algunos fungen de
neurodivergntes y escriben sobre animales
que no existen, ni aquí ni en nnguna parte:
No todo existe necesariamente en la fantasía.
Aunque hay nichos para todos los poemas:
La diversidad y la libertad no se negocian.
Volviendo a la pregunta original ¿Para qué
escribir poemas sobre animales ajenos,
teniendo nuestra propia fauna autóctona y
vernácula?
¿Para qué escribir poemas con animales
dudosos?
¿Para qué escribir poemas?