(Pandora Williams)
La
tolerancia se desarrolla
dentro
de niveles aceptables.
Los
niveles ya no son los mismos:
Había
cosas que antes no podíamos
tolerar,
pero lo superamos.
Las
sociedades más evolucionadas
gozan
de mayor capacidad
de
tolerancia, por haber sabido
desarrollarla:
Todas
nuestras capacidades
pueden
ser desarrolladas
con
bastante tolerancia.
Aceptando
este desarrollo como
una
condición de la evolución,
deberíamos
promover y estimular
el
desarrollo de la tolerancia
desde
la educación básica.
Aunque
habría que aceptar
que
la educación básica no tiene
por
qué ser la misma para todos,
ni
ser obligatoria:
Desde
la tolerancia, no podemos
imponer
obligaciones que coarten
la
libertad individual.
Ser
tolerantes, implica respetar
la
voluntad de quienes no quieren
saber
nada con la obligación ni con
la educación.
II
La
evolución encontraría un punto
de
inflexión, cuando el desarrollo
deje
al descubierto que no podemos
tolerar
todo:
Eso tiene un costo, como todo.
Entonces,
la necesidad de poner límites
a
la tolerancia descontrolada podría
precipitar
en decisiones dudosas
y
elecciones desafortunadas, donde una
democracia
en desarrollo terminara
entronizando
a un personaje estrafalario,
autoritario,
un líder sin atributos ni ética,
ni
estética, que medraría con la confusión
y
el fracaso de la tolerancia para imponer
un
régimen hostil, depredatorio de bienes,
derechos y conquistas comunes.
Destruyendo
el futuro para regresarnos
a
lo peor del pasado, en nombre de valores
abstractos
como la libertad, invocando a
deidades
ajenas y abrazando dogmas sin
sustento,
refugiándose en el valor dudoso
de
la palabra cambio.
¿No
sería mejor controlar los niveles
de
tolerancia aceptable, antes de que
completen su desarrollo?