(Aquino Lamas)
El poema neurodivergente
suele contener ritmos disonantes
y palabras fuera de contexto.
En el poema neurodivergente
puede haber más pájaros
que gente.
Incluso toda clase de alimañas.
No es urgente deslindar flora
y fauna y reconocer qué especies
cumplen funciones más útiles
al ecosistema del poema
continente.
Todo poema orgánico funciona
como un continente, con sus propias
especies, nativas o importadas y
paisajes concurrentes.
Entre los pájaros habientes,
semovientes y sonantes
podría haber un ruiseñor silente
oyendo el canto de los otros,
que acaso no sean tantos, sino una
o dos calandrias, que imitan y repiten
todo como loros, hasta el discreto canto
canto del animal humano o su silbido,
incluido el neurodivergente.
No es burla, sólo engaño. La calandria
posee ese don y puede reproducir
cualquier sonido articulado con éxito:
Es un recurso natural para engañar
a sus presas, cautivándolas con sus
cantos usurpados, réplicas perfectas
que pueden superar a los originales.
Como buenos rapsdas repetidores.
Los mejores reproductores
consiguen las mejores parejas.
No es para burlarse, no te burles
del poema neurodivergente:
Podría ser un engaño.