domingo, 18 de octubre de 2026

Por si la veo

 

(Manuel Santos Lupanares)

 

Si la veo, ni le hablo.


Es más, ni la miro

si la llego a ver.



No sé si la volveré a ver,

pero si la llegara a ver

no sé, no podría decir

qué haría.


Tal vez, no tendría nada

que decir, pero si lo tuviera

no sé si se lo diría.


Si la veo, puede que haga

como que no la vi, y si te

he visto no me acuerdo.


No recuerdo cuándo fue

la última vez que la vi.

No sé si hablé de más,

o de menos, no recuerdo.


Pero no voy a repetirlo

si la veo. Hay cosas que

no se repiten.


Sólo las palabras se repiten,

con sus sílabas que también

se repiten en otras palabras.


En otras palabras, a las palabras

se las lleva el viento, que va y

viene pero no se repite, aunque

sigamos repitiendo esta frase

endecasílaba. 


Si la veo, ni la miro ni le hablo.

Podría decirle te di mis mejores

sílabas ¿Y para que sirvió?


¿Para qué sirven las palabras,

me querés decir?


No, mejor ni pensar en palabras

y seguir contando sílabas, hasta

que no haya nada que contar. 


No creo que nos volvamos

a cruzar, ni a cruzar alguna sílaba.

 

sábado, 17 de octubre de 2026

Funciones de las eses anteriores al lenguaje

 

 

(Antístenes Oquendo)

 

Haciendo eses sucesivas

en sentido sinusoidal

sobre la boca del desierto

que fue bosque.


No busques suspicacias

analógicas en el bosque

de la historia:


Todos fuimos eso

que ahora es otra cosa.


Sí, las eses son siempre

solidarias con el silencio,

pero el desierto no es

sólo silencio y sol.


Otra cosa hubiera sido:

Asiendo heces en sentido vertical

o sacramental a imagen semejanza

de la deposición primordial.


Todos somos hacedores

en algún sentido como ese.


No te comas las eses,

es como comer silencio

o aire.


El silencio es parte del comercio

natural entre sujetos afectados

al comercio de la palabra.


No te comas las heces, no es

natural, aunque sean tuyas

y un producto natural, como

la propiedad.


Podría tratarse de una fijación

en la etapa anal. Hay cosas que

estaban bien y ahora están mal:


Las etapas son algo que debe

ser superado, como el bosque

que evolucionó en desierto.


¿Cuántas bocas puede contener

un desierto bien desarrollado

en condiciones normales?

 

viernes, 16 de octubre de 2026

Sintonías

 

 

(Serafín Cuesta)

 

Volúmenes sin peso,

desnudeces que vacilan

sin encontrar su posición

en los espacios habilitados.


Sonido detonado que deambula

de oficio, sin resolver a tiempo

en hábito o en vicio.


Velámenes decrépitos, depuestos,

se obstinan en flotar a la deriva

como resabios de memoria muerta.


Somos aquellos niños que jugaban

a la guerra, a la familia, al ahorcado,

a la escondida:


Antigüedades, los niños de hoy

disponen de sus propios celulares

para entretenerse, y cada cual

atiende su juego, como sus padres.


Los viejos, volúmenes decrépitos

sin peso, velámenes depuestos

que vacilan, restos de arboladuras

que se pudren, flotando a la deriva:


Buscamos a escondidas , a la sombra

de las horas que le sobran al día,

familias de palabras, para seguir

jugando hasta que sea la noche,


 

jueves, 15 de octubre de 2026

El poema neurodivergente

 

 

(Aquino Lamas)

 

El poema neurodivergente

suele contener ritmos disonantes,

escansiones anómalas 

y palabras fuera de contexto.


En el poema neurodivergente

puede haber más pájaros

que gente.


Incluso toda clase de alimañas.

No es urgente deslindar flora

y fauna y reconocer qué especies

cumplen funciones más útiles

al ecosistema del poema

continente.


Todo poema orgánico funciona

como un continente, con sus propias

especies, nativas o importadas y

paisajes concurrentes.


Entre los pájaros habientes,

semovientes y sonantes

podría haber un ruiseñor silente

oyendo el canto de los otros,


que acaso no sean tantos, sino una

o dos calandrias, que imitan y repiten

todo como loros, hasta el discreto canto

canto del animal humano o su silbido,

incluido el neurodivergente.


No es burla, sólo engaño. La calandria

posee ese don y puede reproducir

cualquier sonido articulado con éxito:


Es un recurso natural para engañar

a sus presas, cautivándolas con sus

cantos usurpados, réplicas perfectas 

que pueden superar a las sirenas

originales.


Como buenos rapsodas repetidores.

Los mejores reproductores

consiguen las mejores parejas.


No es para burlarse, no te burles

del poema neurodivergente:

Podría ser un engaño.




 

miércoles, 14 de octubre de 2026

Sistemas sensibles

 

 

(Serafín Cuesta)

 

Los peces saben distinguir

entre distintas especies.


No reaccionan igual

ante otros peces de distinta

envergadura o calado.


Tampoco frente a otros animales,

ellos detectan el peligro,

en su diversa intensidad a través

de censores electromagnéticos.


Sus conectores neuronales

transmiten la información

a una velocidad irreproducible.


Son seres altamente sensibles al

peligro en sus distintas expresiones.


Algunos peces han desarrollado

tanto sus sistemas de defensa,

que al detectar una presencia humana

s ahogan en defensa propia.

 

martes, 13 de octubre de 2026

Desparasitación

 

(Amílcar Ámbanos)

 

Desparasita tu conciencia

antes que sea tarde.


Requisa sus orificios internos

y grietas intersticiales, para

disipar las dudas, aunque no

sospeches nada.


Toda conciencia en desarrollo

está expuesta a los efectos

de invasiones indeseadas.


Parasitar es más sencillo

que desparasitar, quien lo probó

lo sabe (esta cita no me pertenece)


Una buena parte de la flora

que prospera en la intimidad

de la conciencia, vino de afuera.


No busques especies autóctonas

en el paisaje de tu contradicción

interna.


Puede que haya más, ve por

tu mejor linterna, escruta tu escroto

y corrige lo no escrito antes que sea

tarde. 


Con la propia verba inflamada 

por acción u omisión de estímulos 

dudosos.


Usa tu lengua como antídoto,

en un sentido y otro, no importa

cuan tuya se perciba.


Déjala alzarse como si heicera

falta, desplaza los excesos naturales

cuyas funciones desconoces (No es

seguro que sea útil conocerlas)


Reconoce la palabra que sobraba

y los agentes contaminantes que aún

conniven con tus hábitos.


Usa tu lengua como antídoto nativo.

Desparasita tu conciencia

antes que sea tarde y no haya

en ella nada tuyo:


Defiende tu propiedad, observa

cuánto es lo que no se reproduce.

Usa tu lengua nativa como antídoto.

Lame los estropicios.


Verifica que tu antídoto

no haya sido contaminado,

 

lunes, 12 de octubre de 2026

El fantasma de la desocupación

 

(Cósimo Stancatto)

 

La desocupación avanza,

crece a un ritmo sostenido

impidiendo que la economía

crezca a los valores deseados.


Es una realidad, hay que adaptarse.


Nadie desea desocuparse

del todo definitivamente.


Pero se trata de un flagelo endémico

que heredamos de los primates

ancestrales, de quienes seguimos

descendiendo, mal que nos pese:


Criaturas ociosoas y mal entretenidas,

reacias al sacrificio evolutivo. Hordas

salvajes sin religión ni fe.


¿A quién iban a sacrificar a quién?

¿Para qué, si no esperaban nada

ni tenían otra aspiración?


No conocían la vocación de servicio

ni reconocían líderazgos positivos.

Eran incapaces de producir sus propios

líderes y terminaron siendo superados,

divididos y dominados.


Todavía portamos esa carga genética

que se refleja en nuestra propensión

al vicio.


Sólo nosotros necesitamos ganarnos 

la vida y desarrollamos la adicción

al trabajo.

 

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