jueves, 5 de marzo de 2026

El cebador autosuficiente

 

(Aurelio Herlein)

 

Se ceba,

va cebándose de a poco,

lo consigue

a medida que se ceba

consigo mismo.


Con lo poco que sabe

bien se ceba, le alcanza

para ir cebándose y seguir

activo en su cebar.


Cebarse es una propiedad

no enajenable, aunque gozable

como toda propiedad legítima

o no tanto.


No sabe cómo hizo, cómo

empezó: En un principio

nadie sabe, no hace falta

saber cebar para cebarse.


Después de incorporar la actividad

el cuerpo goza de autonomía

para gozar de su propio placeblo

y va cebándose de a poco:


La propiedad se desarrolla

con normalidad reproduciendo

sus condiciones de producción

sin necesidad de preguntar.

 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Observaciones útles

 

(Amílcar Ámbanos)

 

Abrí un paréntesis

y vi que era bueno.


Puse un signo de pregunta

abierto entre paréntesis

y lo dejé en observación

para ver qué pasaba.


Después, por las dudas

lo cerré: vi que era bueno

observar y permanecer en

observación.


Claro que no se puede

pasar la vida en observación

ni mantener la atención

mucho tiempo:


No tenemos mucho tiempo,

el tiempo apremia y hay otras

necesidades que atender.


Nadie puede estar abierto

a todo siempre..


También vi que era bueno

segmentar el pensamiento

y encadenar observaciones inútiles

como forma de autoconocimiento.


No es tanto lo que se conoce

de uno mismo y quería profundizar.


Pero en ese momento me sentí

observado y cerré todo, empezando

por el paréntesis que abrió el poema.


No sé por qué, últimamente observo

que mis poemas envejecen mal,

espero que no sea para siempre.

 

martes, 3 de marzo de 2026

Familias

 

 

(Serafín Cuesta)

 

En casa éramos una familia tipo.

Pero sólo yo era hijo del rigor,

como me lo hicieron saber

y tuve que asumirlo.


No sé cómo será en otras familias

tipo, pero cuesta, al principio,

aceptar que uno es adoptado.


Por suerte no estaba solo,

y cuando nos quedábamos solos,

mi hermana, más grande,

se solidarizaba conmigo:


Mirá, vos sos el único rubio acá,

en la familia nadie es rubio

¿Te das cuenta?

¿Entendés que te adoptaron?


Pero tuviste suerte, podrías haber

caído en cualquier lado.

 

domingo, 1 de marzo de 2026

Propiedades del laurel

 

 

(Alí Carnazo)

 

Si no me equivoco

podría descansar sobre mis laureles,

pensó Fausto, un hombre justo

y razonable.


No se equivocaba: Podría hacerlo,

ya que tenía sueño, sólo que carecía

de laureles.


Es cuestión de conseguirlos, pensó

Fausto, no ha de ser tan difícil obtener

unos laureles. Conozco a unos cuantos

que no parecen más capaces que otros

y los tienen.


Pero tenía sueño y necesitaba dormir

para reponer energías, antes de ir por

sus laureles.


Todo es parte de otra cosa, en la vida.

Y todo lo que nos da la vida es parcial,

pensó Fausto antes de conciliar el sueño

sin laureles.


Ya dormido, soñó el sueño que necesitaba,

un sueño justo, que podría ser el sueño de

los justos.


Soño con un jardín, muy parecido al suyo,

donde crecían laureles: Varias plantas de

laurel, unas más altas que otras..


Pensó en Dios, en el cultivo espontáneo

de la fe y agradeció el prodigio como buen

creyente.


Lo interrumpió una voz ronca y cansada,

que provenía de un pájaro -estas cosas

pasan en los sueños-


Si vas a agradecer, agradeceme a mi,

que soy uno de nosotros”. Y el ave habló

y lo desasnó:


Si tenés laureles es gracias a nosotros,

que comemos sus bayas, como otras, no

importa donde ni de quien sean, y venimos

a cagar acá, como podríamos hacerlo

en cualquier otra parte. Las semillas que no

digerimos, hacen el resto.


Así que ya sabés a quien tenés que agradecer,

no seas animal y disfrutá tus laureles.


El pájaro levantó vuelo, después de defecar

en el sueño de Fausto, que reflexionó:


El ave no era muy simpática, pero habló con

la verdad y su palabra es irrefutable.


Todo lo que somos lo debemos a metabolismos

ajenos.

 

sábado, 28 de febrero de 2026

Las dos partes del poema

 

 

(Serafín Cuesta)

 

El poema se hizo extensivo,

era tan largo

que la mayor parte del cuerpo

quedaba afuera.


¿Estaba mal? ¿Era un exceso?


¿No es natural que la mayor parte

quede afuera?


No sé, pero en un gesto de grandeza

decidí continuar. Dentro o fuera del

orden corporal, el poema seguiría su

camino:


Los que hacen grandes cosas

no se miden, y aunque no sea el caso

no tenía por qué ponerle límites

al cuerpo del poema:


Un cuerpo, ya de por sí, es algo

bastante limitado.


Resolví no oponerme y dejarlo

que fluya y se expanda

en el sentido que deseara.


La realidad del poema es cambiante,

y lo que ahora está afuera puede llegar

a entrar alguna vez, asi como lo que

está adentro ser desalojado y acabar

en la basura.


Nunca se sabe,

cada poema tiene su historia,


y el basurero de la historia poética

es tan vasto como un desierto

que no para de crecer,


como el poema que crece

cuerpo afuera.

 

viernes, 27 de febrero de 2026

Alabado sea todo lo que me incluye (es palabra de Dios)

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

Autoalabarse con pasión

es una buena decisión

para superar momentos

de debilidad y recuperar

la autoestima.


Antes de levantarse, autoalabatse

los dientes como un tiburón alzado

y bien dotado, en reconocimiento

de gratitud a todo lo dentado.


Aunque sean pocos: Nunca hay

que pensar en lo que falta, si lo

pensamos un poco, a todo el mundo

le falta algo y no se detiene.


No te detengas a pensar en lo que ya

perdiste, pensá en lo que te queda:

Esos cuatro dientes locos que resisten

no son poca cosa:


Disfrutalos con pasión mientras los ves

sonreírte en el espejo durante tu ablución

matutina.


La vida es resistencia, eso que queda ahí

después de haberlo perdido casi todo

hasta completar la pérdida.


Disfrutá tu sonrisa verdadera, antes de

calzarte la prótesis y volver a lucir

tu sonrisa envidiable.

 

jueves, 26 de febrero de 2026

El poder del amor

 

 

(Serafín Cuesta)

 

Hay quienes matan por amor,

quienes mueren de amor

y quienes no matan ni mueren

¿por falta de amor?


No se puede afirmar.

No se puede saber,

no sabemos mucho del amor.


Sólo que pasa como un ave

de paso:


Quien lo probó lo sabe.

Quien lo perdió lo sufre.

Quien lo intuyó lo anhela.


Pero el amor no vuela,

las aves no matan por amor

sino por necesidad.


El instinto no conoce el amor

como nosotros, que matamos

o morimos en su nombre.


Algo que no afecta, ni compromete

la reproducción y conservación

de la especie:


La biología no confía en el amor.

 

Licencia Creative Commons
http/:Demolicionyobranueva.blogspot.com por José Luis Greco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en Demolicionyobranueva.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Demolicionyobranueva.blogspot.com.