(Nicasio Uranio)
Los sistemas de control
se han perfeccionado mucho
y están desarrollando capacidades
desconocidas.
Su poder de control y manipulación
ha crecido tanto como para controlar
todas nuestras actividades
y determinar nuestras decisiones,
sin que podamos advertirlo.
El poder de controlarlo todo
está en muy pocas manos, un pequeño
grupo que decide el destino del mundo.
Los estados no pueden hacer nada,
y aunque pudieran no lo harían, porque
están bien controlados.:
Ningún gobierno llega a serlo
sin su aprobación, o liso auspicio:
Su poder económico supera al de
cualquier estado.
Estamos en manos de esos pocos,
cada vez más poderosos, tanto como
para diseñar el mundo futuro a voluntad.
La tendencia natural a la concentración,
del capital y del poder, supòne que serán
aún menos, entrarán en disputa hasta que
dos manos distintas confrontarán por el
poder total:
Es la lógica del poder, nadie que llegue
a él, lo quiere compartir. No podemos
hacer nada ante eso, lo único seguro es
que estaremos cada vez más y mejhor
controlados.
Descontamos que quien se imponga
en esa última competencia, será el mejor
como ocurrió siempre.