(Encarnación Segura)
Tirita el tesista
como un anestesista primerizo,
a diferencia del erizo,
que se eriza pero no tirita.
Nosotros también nos erizamos,
pero es mejor no tiritar en vano.
Hipótesis de trabajo:
Una lonja de carne
tirada en la sartén, no tirita
por sí misma, aunque crepita.
Tiritar es una forma de temblar,
hay más: Si algo tirita o tiembla
no puede no ser carne.
Sabemos bastante de la carne,
sabemos que no toda sabe igual
y varía con la cocción.
Sabemos algo más, aunque no
sabemos todo: Necesitaríamos
varias encarnaciones.
Los que más saben son los cocineros,
médicos y carniceros.
El anestesista es un médico
especializado, sabe que la carne
es triste, débil y sensible a múltiples
estímulos.
Al anestesiarla, la sensibilidad deja
de ser un problema, desaparece
y el anestesiado no se entera de nada
y para de sufrir:
Hasta puede tiritar y no enterarse.
Al anestesista no le tiembla la mano,
es un profesional. Aunque a veces
tirita como cualquier cristiano, sea
titiriteri o areopagita.