(Ángel Salvapiedra)
Hacete seguidor,
o seguidora.
No importa lo que sigas,
si no te convence ese que estás
siguiendo, podés seguir a otro,
y otro, y ser reconocido como
seguidor múltiple.
Cuantos más sigas, más estrellas
podés obtener como seguidor
destacado.
Tenés muchas opciones para elegir
y descartar, podés ir viendo.
En realidad hay dos opciones:
Están los que seguimos, y los que
se quedan en el camino.
No me sigas a mi, yo soy sólo
un seguidor que no tiene, ni busca
seguidores. Estoy bien así, me siento
reconocido como seguidor y no pido
más:
Sólo aspiro a seguir, prefiero mantener
esta continuidad sin conflicto: Tener
seguidores es una responsabilidad, no
podés decepcionarlos poniendo cualquier
cosa.
Acordate de aquel que dijo ¡Síganme,
que no los voy a defraudar! Después,
hizo todo lo contrario de lo que había
prometido, y lo siguieron siguiendo,
Nunca tuvo que rendir cuentas, en eso
también tuvo éxito, pero es un éxito
efímero: Después, la historia te condena.
No podés decir cualquier cosa cuando
te están siguiendo. Conozco un poeta
muy autocalificado que publicaba cosas
raras, escribía cualquier cosa para conseguir
seguidores.
Al final, no lo seguía nadie.
Eso es bastante poético, aunque no sé
si lo reconoció: Hay cosas, que sólo pueden
reconocer los verdaderos poetas.
Hacete seguidor, no importa lo que sigas,
todo va a parar a alguna parte.
Lo que importa es el movimiento,
hay que seguir para no quedarse.
Ser seguidor, a diferencia de ser seguido,
no implica ninguna responsabilidad.
Y cuando te cansás, dejás de seguir
y a otra cosa.