(Manuel Santos Lupanares)
¿Querés saber más?
Le pregunté a calzón quitado
al espejo.
-No, tengo más que suficiente.
¿Qué se hace con el exceso?
-Eso no lo sé.
-Saber demasiado es peligroso.
-Como todos los excesos.
-Eso no agrega nada.
-Agregar es más fácil que resolver,
por lo que sé.
-No sé si todos los males provienen
del exceso, en principio.
-Tal vez no, y sólo nosotros provenimos
del exceso. Sabemos que no conviene
saber más de lo necesario.
-¿Cuánto es?
-Esa pregunta fue formulada hace miles
de años, todavía no hay una respuesta
que nos satisfaga a todos. Ni sabemos
si somos todos los que estamos. Pero
sirve para repetir, sin caer en excesos.
-¿Los excesos son producto de la repetición?
-No siempre, pero podemos invertir.
-¿Querés saber menos?
(No respondió. Un espejo no puedo hacer otra
cosa que reflejar y repetir: Ni siquiera ofrece
una repetición perfecta, es sólo una inversión.