martes, 4 de agosto de 2026

La presencia de signos en la espuma

 

 

(Eleuterio York)

 

La espuma de hoy

ya no es lo que supo ser.


No es la misma,

hasta nuestra propia espuma

parece degradarse, no sabemos

hasta dónde.


Para hablar con propiedad

no se puede hablar de espuma,

¿hasta qué punto podría decirse

que es mia?


Las propiedades de la espuma

se disuelven, se evaporan,

se desmembran como un cuerpo

vacilante que se descompone

en el tiempo.


¿De qué está hecho el tiempo?

¿Cuánto pesa su espuma?

¿De qué otra cosa está hecho el deseo

antes de su descomposición?


Tiempos compuestos y tiempos

descompuestos vacilan en la espuma

del poema.


Degradarse es la esencia de los dos.


La espuma desciende de sí misma.

La espuma es movimiento.

El movimiento es:

La espuma es.


(El carácter transitivo de la espuma,

permite evocar su forma original,

su consistencia verdadera)


 

lunes, 3 de agosto de 2026

Vista al frente

 

 

(Vicente Oiran)

 

Las personas que miran para abajo

son para sospechar.


Si no pueden mirar de frente

y sostener una mirada como la mía

o la tuya sin ir más lejos, es porque 

algo tienen que ocultar.


Mirar para abajo es ocultarse,

no enfrentar la realidad de una mirada.

¿No quieren, o no pueden?

No sé, por lo menos así lo veo yo.


Yo también era de esos que miran

para abajo, no era algo voluntario,

no tenía mala intención.


Hasta que un día empecé a sospechar

¿No tendría algo que ocultar?


Y a partir de ahí cambie la mirada.

La vida es cambio, pensé:


Para mirar para abajo es mejor

ni mirar, cambié el enfoque

y probé con todo tipo de ángulos.


Y sí, hay que sospechar

de los que miran para abajo.

 

domingo, 2 de agosto de 2026

Varómetros

 

 

(Isnaldo Montalbán)

 

La vara sube y baja

como un miembro eréctil

y retráctil.


Todos tenemos nuestra vara

a mano, en la conciencia,

y con ella medimos hacia arriba

o hacia abajo.


La vara sube y baja,

según las circunstancias.


Su movilidad nos permite

medir, calificar al otro según

nuestra vara, como establecer

la propia ubicación respecto

de ella.


Cuando está muy alta,

se hace difícil no verla desde abajo.

Nadie quiere estar abajo siempre,

pero no suele ocurrir:


No se puede, ninguna erección

se sostiene mucho tiempo, salvo

casos patológicos.


Lo normal, es que suba y baje

como siempre, dentro de niveles

razonables.


Cada uno es dueño de su vara

y de disponer la altura provisoria.


La vara se adapta a la necesidad

y a las condiciones del entorno,

como cualquier miembro sano.

 

sábado, 1 de agosto de 2026

Un filósofo olvidado

 

 

(Antístenes Oquendo)

 

Aquenópodes, fue un filósofo

singular entre los presocráticos.


A su modo, fue un precursor

de la filosofía motivacional,

cuando nadie hablaba de eso

ni existía la psicología.


Invisibilizado por el establishment

filosófico a lo largo de la historia,

no se lo podía ni nombrar. Luego

fue olvidado y hoy nadie habla de

él.


El rechazo que supo cosechar,

obedecía a su pensamiento incorrecto,

cuya esencia negativa lo excluía

de los círculos áulicos y del canon

filosófico.


Aquenópodes, el filósofo del fracaso,

privilegiaba la actividad contemplativa,

ya que según su visión, toda acción

humana estaba destinada al fracaso.


Ningún trabajo podría alterar las cosas,

ni modificar al hombre más que para

degradarlo y empeorar su condición.


La causa humana es una causa perdida

de antemano, afirmaba sin alterarse.


Se burlaba de los optimistas, y sobre

los filósofos, decía que todos

sus argumentos no eran más que puro

desarrollo retórico para justificar

fracasos y malversar la realidad.


El hombre es un extravío de la Naturaleza,

un error biológico que pudo expandirse

por falta de contro:


Una contradicción insalvable, de la que

nada bueno puede esperarse. Nunca ocultó

su preferencia por los animales.

 

viernes, 31 de julio de 2026

Parientes no elegidos

 

 

(Alcides Ovando)

 

¿Cuántos primos necesita un prójimo?


Depende, dijo el primo, pero primero

habría que definir al prójimo.


Bueno, si es así, yo lo dejaría

que se definiera solo.


No, primo, el prójimo merece un poco

de atención empática. Hay que ponerse

en el lugar del otro, no todos disponemos

de capacidad de definición.


En ese sentido,

no sé si califico para prójimo: es un lugar

bastante difuso para mi primera persona

del singular  ¿Cómo me voy a poner en su

lugar si no lo conozco?


No, primo, todos somos prójimos

en algún lugar, hasta nosotros.


Nosotros somos primos hermanos,

somos más que prójimos, no es lo mismo.


Mirá, si vamos a hilar fino, todos

somos primos, más o menos lejanos:

Hay un estudio, si empezás a ir para atrás

en tu árbol genealógico, llega un momento

en que aparecen vínculos con gente horrible.


¿Estamos todos emparentados?


Sí, no se puede hacer nada.


 

jueves, 30 de julio de 2026

Ante estos claros signos de ambigüedad

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

La ambigüedad de los signos

puede jugarnos en contra,

como receptores.


Esa propiedad puede llevarnos

a malinterpretar mensajes,

o incluso tomar por auténticos

enunciados divinos a mensajes

apócrifos, enemigos de la verdad

y la fe.


Vivimos rodeados de mensajes

que circulan en todos los sentidos

disponibles, como si fueran dioses.


Todo está lleno de dioses, afirmaba

Tales, desde una percepción acaso

más desarrollada que lo normal.


¿Qué es lo normal, sino un mensaje

ambiguo sin más fundamento que

el de disciplinar nuestro pensamiento

y conducta?


Si alguna vez, todos los mensajes

supieron reconocer origen divino,

eso duró hasta que alguien descubrió

la utilidad de esa ambigüdad.


No importa cuándo ocurrió, pero

desde entonces esta propiedad no ha

hecho más que desarrollarse:


Podemos decir que todas nuestras

propiedades son mayormente ambiguas

a excepción de nuestro cuerpo de carne

y hueso, del que no sabemos mucho pero 

es lo único propio, más allá de su valor.


Luego, rodeados como estamos,

de mensajes, unos concomitantes, otros

opuestos entre sí y en relación a otros,

dependemos de interpretaciones, cuya

mayoría nos viene dada:


Algunas más engañosas que los propios

mensajes interpretados.


No hay una solución a la vista:

Los signos que componen los mensajes

son ambiguos, y los mensajes no podrían

no serlo.


Algunos proponen resolverlo acabando

con los malos intérpretes, algo dudoso.

Otros insisten en que hay que matar

al mensajero, no importa cuántos sean.

 

martes, 28 de julio de 2026

Violabilidad de la propiedad

 

 

(Enzo Brando)

 

Tus oportunidades son tuyas,

no las compartas: Casi ninguna

es divisible.


No te las dejes arrebatar.

Las oportunidades se dividen:

Propias y ajenas.


No te dejes estar, defendé lo tuyo.

Siempre hay otros al acecho, dispuestos

a medrar con tus oportunidades

desaprovechadas.


Es fácil apropiarse de lo ajeno,

una vez que las dejaste pasar

no se puede hacer nada: Esas

oportunidades ya no te pertenecen,

es tarde para todo:


Nunca volverán a ser tuyas.


Lo que hay que entender,

antes que sea demasiado tarde,

es que la vigencia de la propìedad,

en el caso de la oportunidad

suele ser bastante efímera.


Lo saben los oportunistas, siempre

atentos a no dejar pasar nada.


Ellos no son de dejarse estar, y así

aprovechan todas sus oportunidades

y también las otras, que podrían

haber sido tuyas.


Ahora vos también lo sabés

y podés ser uno de nosotros.

No dejes pasar esta oportunidad.

 

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