martes, 14 de julio de 2026

Imagen y sonido

 

 

(Cósimo Stancatto) 

 

A valores de hoy, el sonido

fue perdiendo protagonismo

y ocupa un lugar subalterno.


Una imagen vale más que mil

palabras:


Esta frase, es de hace tiempo,

cuando todavía no manejábamos

tantas imágenes y ni existía la

selfie.


Hoy nadie puede pensar sin imágenes,

un poema desprovisto de imágenes

pasa sn pena ni gloria y no conmueve

a nadie: Hasta cuesta imaginarlo.


No hay ningún número de palabras

que produzcan la emoción de aquella

imagen de nuestro ídolo nacional y

popular convirtiéndole a los ingleses.


Aunque haya sido con la mano:

Si Dios nos dio una mano,

es porque lo merecíamos.

Nadie es más justo que Él.



II

En mi lejana infancia, recuerdo

el deslumbramiento general, con

la proeza de las naves supersónicas,

y el ruido producido al atravesar

la barrera del sonido.


(Como niño, en impactaba mucho

esa barrera del snido, pero como no

había imágenes, tenía que imaginarla)


Hoy, esas velocidades nos resultan

irrisorias, desde las terminales donde

observamos el mundo en nuestras

pantallas digitales., mientras navegamos

a velocidades inéditas.


La única velocidad

que todavía nos merece algún

respeto es la de la luz, cuyo valor

parece difícil de superar.


Sólo Dios es capaz de hacerlo,

porque todo lo puede y es un

ser de luz:


Hasta ahora, el más poderoso.

En Él confiamos

(In god we trust, para los bilingües

que prefieren la lengua luminosa

del amor)


 

Ahora podemos preguntar todo

 

(Epifanio Weber)

 

¿Cuántas cucarachas necesita

un hombre?


Aproximadamente ninguna,

pero ellas son parte

de la biodiversidad y cumplen

una función en el equilibrio

del ecosistema planetario.


Me respondió la I.A.


¿Cuántos hombres necesita

una cucaracha?


Aproximadamente ninguno:

saben más / saber menos


¿Es correcta la respuesta?

¿Era lo que se podía esperar?


No sé, no se lo pregunté,

me distrajo una cucaracha

que pasaba.

 

lunes, 13 de julio de 2026

Cuestiones de fe

 

 

(Tomás Mercante)

 

Se tenía fe cuando escribía.

Escribía con fe, una fe única

que nadie compartía.


No hace falta compartir la fe,

ni el goce que produce

escribir con esa fe:


Con esta fe escribía,

y más cuando fumaba.


Fumar y escribir son actos de fe.

Fumaba al escribir y escribía al

fumar, en simetría recíproca.


Es probable que sin fumar

no hubiera escrito nunca nada

que justificara semejante fe.


La fe no se mide, es como el humo,

pensaba, está en el aire:

Se inhala y exhala alimentando

sueños que se esfuman.


El humo hace visible el movimiento

de la fe, esa presencia expansiva.


Aspiro a compartir el cenicero

de Dios, y preguntarle, de paso,

un par de cosas.


Alguien lo desanimó: Ni lo sueñes,

para fumar hay que tener un cuerpo

de materia, más allá del deseo.


Él no es materia, ni conoce necesidad

alguna, y si es que fuma, seguro fuma

en pipa, como los buenos fumadores.


El cigarrillo es para los desesperados,

que se aferran al vicio pata mantener

la fe.

 

domingo, 12 de julio de 2026

Signos reconocidos

 

 

(Carlos Inquilino)

 

Examinado el cuerpo

en todo su volumen,

según los protocolos de rigor,


se verificó la completa

ausencia de signos vitales.


En cambio, no se pudo determinar

en forma fehaciente la presencia

de todos los signos mortales

conocidos hasta ahora.


Ante la duda, el cuerpo permanecería

en observación durante el tiempo

necesario: Una decisión sensata

de las autoridades de aplicación.


Hay que desterrar toda sospecha

antes de establecer legalmente

que un organismo vivo evolucionó

en cadáver, y enterrarlo como merece,


o inhumarlo, según la voluntad de

sus deudos.

 

sábado, 11 de julio de 2026

El poema y la oportunidad

 

(Serafín Cuesta)

 

El poema es una oportunidad.

Antes de leerlo, antes de escribirlo,

incluso antes que cualquier otra

cosa es una oportunidad.


Ya antes de emitirlo y editarlo

como se lo ve, el poema existe

como oportunidad, así como

tantas otras oportunidades.


Hay quien dice que no son

lo que parecen, o más aún,

que las oportunidades no existen:


No serían más que un artificio

semántico, un recurso de naturaleza

ideológica para justificar ciertas

práctcas propias de las relaciones

asimétricas adoptadas como normales,

bajo enunciados dudosos tal como

la igualdad de oprtunidades.


No podemos negar que el negacionismo

es una oportundad, como el poema

con o sin ideología.


Las ideologías existen, son innegables

como la necesidad, y las necesitamos

para integrarnos al mundo y participar

de la realidad:


Todas las relaciones que trabamos

tienen un componente ideológico,

que incluso puede ser el único.


No hay sujeto sin ideología,

ni ideología sin sujeto.


Así, la ideología es también

una oportunidad para el poema;

quien lo probó lo sabe.


Del mismo modo, resulta oportuno

no desestimar la oportunidad del otro,

el poema que prescinde y se declara

libre de contaminacón ideológica:

un posible poema sin palabras

y mayormente prescindible.


Las oportunidades son así, ofrecen

opciones en un sentido y otro,

cada uno aprovecha lo que le sirve.


¿Para qué sirven las oportunidades?

Todavía no sabemos, es una buena pregunta.


Pero sabemos que existen, tanto como

los poemas, la ideología y la necesidad.


Acaso, sean anteriores a estos tres

y a su propio significante.

 

viernes, 10 de julio de 2026

Una aproximación al goce

 

 

(Elpidio Lamela)

 

El goce

es una propiedad de la materia

altamente organizada.


La vida, no es más que la forma

de organización que adopta

la materia para producir su propio

goce, y reproducirlo.


¿Todos los organismos vivos

gozamos por igual?


No, nadie es igual, ni goza

de las mismas propiedades

por igual:


El goce depende del grado

de organización alcanzado

por cada individuo.


Por eso, se dice que es soberano

e inapropiable.


Todo goce es único,

aunque tributa a la repetición

es irreproducible:


Sólo podemos reproducir sus

condiciones de producción.


Si fueran iguales, sería muy

difícil acceder al goce de las

propiedades, incluyendo al goce

propiamente dicho.


Habría que buscarlo en otra parte

de la materia organizable, como

hacen algunos músicos, poetas

o aspirantes.


Todas las artes aspiran a la música,

que es aire y no aspira, ni sería

explicable sin el goce.

 

jueves, 9 de julio de 2026

El fracaso del modelo inclusivo

 

 

(Isnaldo Montalbán)

 

 

Si sumáramos todos los rincones

del mundo, obtendríamos

una superficie inabarcable,

para no hablar de volumen.


Luego, si sumáramos a todos

los que habitan algún rincón

del mundo, resultaría una cifra

abrumadora, para no decir

excluyente.


¿Podría, ese número, incluirnos

a todos los presentes?


Tal parece que sí,

y me temo que por eso

nadie en su sano juicio

se ha atrevido nunca

a expresarlo en estos términos:


¡Arrinconados del mundo, uníos!


Como consigna revolucionaria

no es una desmesura, aunque

habría que desocupar todos los

rincones del mundo, y son muchos:


¿Quién sabe cuánto tiempo

demandaría esa empresa?

 

Pero no es para desesperar,

las revoluciones llevan su tiempo. 


Tampoco es para confiar demasiado

en el sano juicio de los que lanzan

a circular consignas caprichosas

desde algún rincón del mundo,

sin ningún tipo de control. 

 

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