(Serafín Cuesta)
Frustran
con éxito
otro
intento que podría
haber
sido exitoso.
No
todos logran ser frustrados:
Se
desconoce el número de intentos
exitosos,
pero si no contáramos con
los
frustrados, descontamos que serían
muchos
más.
Celebramos
el éxito de frustraciones
oportunas
como ésta, sin excedernos:
Conviene
estar atentos y no relajarse,
sabemos
que puede haber nuevos
intentos,
ya que éstos se reproducen
tanto
o más que las frustraciones.
Estamos
en condiciones de afirmar
que
habrá nuevos éxitos imprevisibles,
así
como frustraciones exitosas, a la par
de
tanta intención dudosa que no ceja.
Hay
intentos que merecen ser frustrados
a
tiempo, después suele ser tarde.
Sabemos
que en la carrera contra el tiempo
se
gana y se pierde, en distinta proporción:
El
éxito no está asegurado, aunque hay que
evitar
la frustración y permanecer alertas:
La
carrera no termina, y podrá haber nuevos
intentos
y nuevas frustraciones, antes de
alcanzar
el éxito, que nunca es definitivo.
No
hay que confundir frustración con fracaso:
La
confusión es algo que hay que superar,
no
conocemos todas las intenciones, pero hay
muchas
que nos resultan sospechosas.
Es
mejor la frustración de esos intentos
que
podrían terminar el algo peor.
Lo
seguro, es que el éxito no es para todos,
suele
ser esquivo y eso nos anima, ya que
aumenta
las posibilidades de frustraciones,
algunas exitosas.
El
futuro es incierto, ya que no conocemos
las
intenciones de quienes lo están diseñando,
aunque
se espera un desarrollo en las formas
de
control, para frustrar con éxito cualquier
intento sospechoso.
Por
ahora, lo más seguro es no intentar nada.