(Enzo Brando)
Tenía bastante experiencia
comprobable, acaso más
que suficiente, pero toda ella
dudosa.
Ante la duda, la única opción
era el cuentapropismo, la salida
individual.
Tenía algunas lecturas sobre
el lomo, y una buena biblioteca.
Así, mirando los lomos de esos
libros no leídos se inspiró, y se
lanzó a la aventura de emprender.
Para poeta autodidacta no hace
falta experiencia comprobable,
está probado. Hay que animarse,
ser decidido y contar con recursos
propios.
En la cancha se ven los pingos,
lo importante es competir.
Después, la misma competencia
nos lleva a superarnos, para poder
superar a otros, y se eleva la vara.
Estamos diseñados para la disputa
y la confrontación, es sabido, pero
sólo unos pocos son aptos para la
alta competencia.
Hay que aceptar las condiciones
y entregarse a la aventura, dejando
todo, reflexionó con decisión.
Es mejor empezar de abajo.
Cuando llegue el momento
del éxito, ese será un valor agregado.