(Elpidio Lamela)
La merma en los ritmos funcionales
suele pasar desapercibida, pero puede
tener consecuencias no deseadas
si no se la controla.
Es bastante común
que no se la detecte en los controles
de rutina, hasta que un día aparece
la disfunción.
La presencia de la merma en sentidos
y funciones es algo natural
y no es motivo de alarma:
Nada de lo que tributa a la repetición
funciona siempre del mismo modo:
Hay mecanismos que exceden
nuestros sistemas de control.
Pero es conveniente prestarle atención,
no perder el control y mantener el ritmo
de la rutina establecida y los hábitos
funcionales.
La merma, como el ritmo,
suelen automatizarse sin conciencia,
pero si la naturalizamos, podría
invisibilizarse y quedar fuera
de control por tiempo indeterminado.