(Serafín Cuesta)
Los apremios ilegales
son un eufemismo.
El eufemismo es un recurso
retórico para hacer aceptable
algo que costaría aceptar.
El uso de eufemismos
está muy difundido
y es una práctica legal.
Nadie puede oponerse
a los eufemismos, ni evitar
que se reproduzcan:
Ellos reducen las tensiones
entre los hechos y las palabras,
mejorando la convivencia.
La reproducción es una práctica
legal, socialmente aceptada.
Pero más allá de eufemismos,
los apremios ilegales merecen
el rechazo y la condena de todos
quienes defendemos la libertad.
El eufemismo es creación humana,
igual que los apremios ilegales:
Hay creaciones que mejoran la vida
y otras que hacen lo contrario:
Quien lo probó lo sabe.
¿Son necesarios los apremios ilegales?
Las personas de bien entendemos
que no, con los legales tenemos más
que suficiente.
Seguiremos rechazándolos
hasta que los legalicen.