(Eleuterio York)
La espuma de hoy
ya no es lo que supo ser.
No es la misma,
hasta nuestra propia espuma
parece degradarse, no sabemos
hasta dónde.
Para hablar con propiedad
no se puede hablar de espuma,
¿hasta qué punto podría decirse
que es mia?
Las propiedades de la espuma
se disuelven, se evaporan,
se desmembran como un cuerpo
vacilante que se descompone
en el tiempo.
¿De qué está hecho el tiempo?
¿Cuánto pesa su espuma?
¿De qué otra cosa está hecho el deseo
antes de su descomposición?
Tiempos compuestos y tiempos
descompuestos vacilan en la espuma
del poema.
Degradarse es la esencia de los dos.
La espuma desciende de sí misma.
La espuma es movimiento.
El movimiento es:
La espuma es.
(El carácter transitivo de la espuma,
permite evocar su forma original,
su consistencia verdadera)