(Serafín Cuesta)
Europa siempre fue el modelo:
La vanguardia de la civilización,
el desarrollo y la cultura.
Su calidad de vida, ha sabido
mantener niveles más altos
que en el resto del mundo, más
allá de los conflictos bélicos
que agitaron su historia, una
historia rica como pocas.
Ahora, en algunas de las ciudades
más avanzadas, están implementando
cementerios para fumadores..
Todavía los hay, a pesar de todas
las restricciones adoptadas: Hay
que entenderlo, es un hábito
difícil de abandonar, y en Europa
ya fumaban mucho antes de que
nosotros nos iniciáramos como
nación y estado soberano.
Sí, el tabaco no es un cultivo
europeo, en el viejo continente
no se conocía, pero ellos, como
vanguardia de la civilización y
el desarrollo, siempre contaron
con recursos para acceder a todos
los insumos que necesitaran.
Desde un punto de vista humanitario,
resulta sensato que os fumadores
tangan su lugar en el cementerio.
Los ex fumadores que compartían
el vicio, no sólo pueden compartir
su última morada, sino que pueden,
también recibir las visitas de sus deudos
y amigos fumadores:
Ellos podrán acercarse, rendirles
algún tributo mientras fuman con total
libertad, evocando aquellos tiempos
en que fumban juntos, civilizadamente.