(Teodoro Losper)
Estamos en pleno desarrollo,
se verifica a ambos lados del
presente.
Aquí y en las antípodas
el desarrollo es una realidad.
Algunos se desarrollan más,
tal vez porque empezaron antes:
Ante todo, el desarrollo es una
cuestión de fe.
Tenemos fe en el desarrollo,
siempre funcionó y no creemos
que haya desarrollo sin fe.
Supimos desarrollar la fe,
y ella sostiene el desarrollo:
Los subdesarrollados deben tener
paciencia, y esperar a que su fe
alcance el desarrollo necesario para
desarrollarse como todo el mundo
desarrollado.
El desarrollo es inevitable y tiende
a expandirse, es sólo una cuestión
de tiempo, y de fe:
Con el tiempo, todo se desarrolla
en un sentido u otro, hasta completar
su ciclo.
Los ciclos expresan la evolución
en curso, y no son algo que podamos
alterar, al menos en esta secuencia.
Pero sabemos que todo lo que es
se desarrolla, siempre fue así y
confiamos en que seguirá siéndolo:
No hay desarrollo sin fe: Esta fe
expresa un desarrollo superior.