(Serafín Cuesta)
No des el brazo a torcer.
Cuando doblas el brazo,
el codo mira hacia abajo.
No mires para abajo,
nada bueno encontrarás ahí,
sólo eso que ya no puede caer.
No confíes en doblegados
y caídos, te arrastrarán al fondo
del abismo.
No des el brazo a torcer:
Ejercitá las articulaciones
y repetí el movimiento uniforme
para mantenerte firme y flexible,
sin doblegarte.
No preguntes qué es el arte,
hay artes y oficios a granel,
nadie pregunta cuántos son.
Los artesanos son anteriores
en la historia, al arte y siempre
vivieron de su trabajo, sin dar
el brazo a torcer.
Eran otros tiempos: Hoy nadie puede
vivir de su trabajo, pero hay otros
recursos disponibles. Nadie pregunta
cuántos son.
Ahora sabemos que la vida humana
puede desarrollarse tranquilamente
y en forma correcta, sin preguntas.
No des el brazo a torcer,
todavía tenemos mucho para dar.
No preguntes a cambio de qué.
No preguntes para qué,
pero la esperanza de vida aumenta
y ya se extendió bastante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario