jueves, 13 de agosto de 2026

Noticias preocupantes de las altas esferas

 

 

(Pandora Williams)

 

Las últimas noticias provenientes

de Dios, alertan sobre un cambio

de ánimo significativo, una especie

de abatimiento que podría vincularse

a una profunda crisis de valores, que

pondría en cuestión sus actividades

del pasado, y hasta aquellas decisiones

históricas relacionadas con nuestro

origen divino.


Él hizo mucho por nosotros, acaso

demasiado, pero los resultados no

estarían siendo los que esperaba:


Es aceptable que en el volumen

excepcional de toda su obra, se

filtrara algún error no forzado.

Pero Él es un perfeccionista y no

se lo perdona, aunque a nosotros

nos perdone todo.


Una crisis existencial de esa envergadura

podría desncadenar una pérdida

de la autoestima divina y poner en riesgo

todo el sistema con consecuencias que

ni sospechamos.


Hasta el Amor, incluído el infinito, cuya

emanación expresamos, puede cambiar

de signo ante la desazón.


No es para alarmarse, pero el cambio

de Humor en alguien como Él, podría

alterar las condiciones normales en que

desarrollamos nuestra vida de rebaño,

haciendo que nuestro mentor deje de

mostrarse favorable a nosotros.


No podemos hacer mucho

hasta no contar con las próximas

noticias.


Hay que rezar y mantenerse informado.

Es todo.

 

miércoles, 12 de agosto de 2026

Ahora no

 

 

(Malcolm Mercader Ergástulas)

 

Las horas están unidas

por el vértice, como cualquier

cadena de significantes.


Una vacía, tiene el mismo

valor que su cosecante henchida:

ambas son una unidad.


Todo lo pensable es posible,

no hace falta conocer al autor

de una frase para reproducirla:


Somos sensibles a la luz,

a la vacilación del tiempo

y a los ciclos que concurren

en la composición de la materia

orgánica y su descomposición.


Las horas no necesitan que pase

nada para unirse al pasar, y

encadenarse:


Suelen limitar unas con otras

reproduciendo la ilusión

del movimiento secuenciado

y eterno.


Ahora estamos. Podemos registrar,

verificar nuestra participación en

el discurso del tiempo, decir ahora

es asirse a algo que ya fue:


Siempre es ahora,

preguntaba un poeta en un poema

que siempre olvido.


Las horas, en cambio, son ajenas

a nuestras formas de consumo, no

se alteran, no mueren, no pueden:

Habrá otras que no compartiremos.


Un día es una cantidad de horas:

En una misma hora podemos ganar

masa muscular, perder masa neuronal

o viceversa, incorporar neurotoxinas

y producir oxitocina.


Todo lo posible es también pensable,

sin necesidad de llevarlo a la práctica.


Acciones y pasiones, aspiraciones,

sueños e interpretaciones, más todo

lo pensable y agregable, tributa

a funciones encadenadas,


como las horas que no pasan ni dejan

de pasar mientras hacemos tiempo,

o estamos pendientes de la transmisión

de una cadena de conectores neuronales.


Oíd el ruido.

 

lunes, 10 de agosto de 2026

Un día incomparable

 

 

(Dudamel Rambler)

 

Hoy tuve un día competitivo.

Ayer más que hoy, porque ya

pasó la medianoche.


No creo que hoy sea como ayer,

un día muy competitivo, mucho

más que otros que recuerdo.


La verdad, supe tener días así,

algunos más que otros, pero no

sé si más que ayer.


No creo que pueda repetirse

un día como ése, ni que vaya

a haber otro igual:


Sentía que era mi día, estaba

en condiciones de hacer frente

a cualquiera en lo que fuera,


me sobraba confianza y tenía

la autoestima por las nubes.

Me sentía capaz de todo y sabía

que estaba para más.


Podía competirle a cualquiera

de igual a igual, me tenía una fe

ciega y confiaba en mis recurso.


No recuerdo esa actitud en otro

día, esa disposición y aptitud

para la alta competencia, estaba

en orma y presentaba mi mejor

versión: sin duda era mi día.


Una lástima, no tuve competencia,

no encontré un competidor válido.

Que estuviera a mi nivel.


Siempre dependemos de otros

para confirmar nuestra superioridad,

aunque no los necesitemos.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

Formas de obediencia disponibles

 

 

(Serafín Cuesta)

 

Obedecer es más sencillo

que no hacerlo.


Parece una contradicción,

si pensamos en el principio

básico: no hacer es más fácil

que hacer, aplicable a todas

las otras acciones.


Pero no somos dados a pensar

demasiado, preferimos no hacerlo

porque es más fácíl.


Si lo pensamos más, no pensar

también puede ser un acto

de obediencia.

Todos obedecemos impulsos

y necesidades que obedecen a

nuestra naturaleza biológica y

social, no hace falta pensar.


Mayormente, obedecemos impulsos

y deseos vinculados al mundo exterior.

Ese mundo, que es también el nuestro,

nos reconoce en tanto aceptamos

ciertas condiciones que no podemos

dejar de obedecer.


Todas las organizaciones humanas

que determinan formas de convivencia,

producción y participación social, se

sostienen en el principio de obediencia.

:


No existiría ningún tipo de autoridad

posible, sin su contraparte necesaria:

los que obedecen.


Más allá de la obediencia debida

como principio de la disciplina militar,

la voz de mando y el ejercicio del poder

están presentes en todos los ámbitos

de las relaciones humanas.


¿El ejercicio de la obediencia es más

sencillo que el de la autoridad?


No me siento autorizado a emitir

esta opinión, sin perjuicio de reservarme

el derecho de pronunciarme cuando lo

crea oportuno y se presenten las condiciones

para emitir un juicio justo con toda libertad.


Prefiero compartir preguntas, más que

opiniones:


¿La obediencia crea tendencia?


¿Necesitamos más líderes, o bastaría

con que fueran mejores?


¿Necesitamos nuevos líderes, capaces

de juzgar y condenar a todos los líderes

que nos condujeron a esta crisis?


¿Podríamos desarrollar nuestra propia

capacidad de liderazgo para no depender

de otros líderes, o al menos liderar algún

segmento de algo?


¿Siempre habrá quien obedezca

si está bien liderado?


Bartleby no tenía aptitud de mando

ni vocación de servicio, ni condiciones

de líder, pero se hizo famoso con su

frase breve de tres palabras: 

 

Preferiría no hacerlo.

 

La falta de medida

 

 

(Serafín Cuesta)

 

El agrimensor estaba adelantado,

según se pudo establecer

en la repetición.


Por muy poco, menos de un pie,

algo imperceptible.

Tal vez, ni él mismo supiera

de su posición dudosa:


A menudo, no somos conscientes

de nuestras faltas al momento

de cometerlas, y a veces después

tampoco.


Es normal volver a cometer una

misma falta por falta de conciencia:

La repetición inconsciente, puede

hacernos caer en la falta reiterada.


Nadie es del todo consciente de todos

los mecanismos inconscientes que viene

repitiendo desde sus primeros pasos,

o antes.


Es normal acumular faltas

en el tiempo, mientras avanzamos

y vamos cobrando conciencia de

la repetición.


Hay atenuantes y justificativos

para estar adelantado en algún

momento, que podrían evitar, morigerar

o minimizar la sanción.


Pero el agrimensor no tiene excusas:

Es alguien instruído en la legitimidad

de la medida, alguien que conoce y vive

de lo que mide.


No puede alegar falta de conciencia.

Pudo haber pasado inadvertido para

todos, incluso para la autoridad,

pero la repetición lo condenó.


 

viernes, 7 de agosto de 2026

El gusano empetrolado y la salvación del alma

 

 

(René Gociarte) 

 

El gusano empetrolado

se ufanaba de haber sobrevivido

a todas las crisis históricas

a lo largo de su vida de gusano.


Lucía una sonrisa de oreja a oreja

y derramaba empatía, junto a la

contaminación natural que une

a humanos y gusanos, recordando

su pasado:


Yo era un gusano de pura sangre,

sanguíneo por naturaleza, andaba

a puro impulso, satisfecho con mi

tracción a sangre.


Pero una vez caí, en un dscuido

y fui sorprendido en mi buena fe:

No sé cómo fue, qué me pasó,

pero ese día aflojé:


Recibí un tajo profundo, vacilé

y quedé mal parado. Perdí un tracto

y un buen segmento de mi vida

se fue con él.


Pensé que era el fin, que todo estaba

perdido para siempre, pero después

me recompuse: La pérdida no había

interesado ningún órgano sensible

ni vital, y lo demás se reproduce.


Sin embargo, no volví a ser el mismo:

Sangraba por la herida y no quería

verme así, con la sangre en el ojo.


No quiero ser un gusano resentido,

sin fe, tomar el camino de la violencia

y terminar como un gusano disolvente,

sedicioso y asocial, me dije.


Así fue que me olvidé de la sangre

derramada y me volqué al petróleo,

otro recurso natural que además

me sirve para ocultar cicatrices.

 

Menos es más

 

 

(Epifanio Weber)

 

Podría cavar acá,

pero no cavo.


¿Menos es más?

¿O es lo inverso?


Las excavaciones practicadas

encontraron restos

de otras religiones civilizadas.


La investigación científica es

una oportunidad para conocernos

más o mejor.


Mejor: Es una inversión

para producir conocimiento

y generar oportunidades para el

desarrollo de futuras inversiones.


Cavar es invertir:


Profundizando más, podemos acceder

al vacío: Soy lo que cavo, lo que acabo

de cavar, ese vacío creado por el verbo

incorporado al cuerpo:


El vacío es una condición material

verificable y producible: Contamos

con recursos para producir y reproducir.


Todo lo que existe, lo hace en relación

al vacío, que es preexistente a todo,

salvo a los dioses fundadores.


Después, cavamos y creemos:

Cavar es un acto de fe,

como la fe una ocupación,

y una fuente de trabajo.


El vacío puede ser ocupado

por distintas religiones:

es una inversión.


La religión s una oportunidad

para vincularnos con una parte

de lo que no existe, y compartirlo

con otros semejantes.


No es tanto lo que nos une:

Compartimos la presión atmosférica,

lluvias aisladas, el apego a la Tierra

con su ley de gravedad, y la función

social de la propìedad.

 

jueves, 6 de agosto de 2026

Una lectura crítica del tiempo

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

Suben los índices

pero bajan los pólices.


Hay que ver las dos caras

del movimiento temporal.


Son tiempos de crisis,

crece el número de víctimas.


Para el que mira sin ver

el tiempo es muerte, nomás.


Suben los índices

pero bajan los pólices.


El tiempo se descompone

en scuencias infinitas: el

movimiento continuo y el vaivén

interno son naturales a la evolución

y a la inversión.


Suben los índices

y bajan los pólices:


También podría ocurrir lo inverso,

son tiempos de crisis y reina

la incertidumbre: Unos impuestos

suben y otros bajan, haciendo crecer

el número de víctimas.


Las crisis son así, los que saben ver

invierten y aprovechan para crecer

antes de morir.


Suben los índices de indecisos,

es difícil decidir en tiempos de crisis:

Parece más sensato postergar

decisiones y evitar el error no forzado.


Suben los índices

y bajan los pólices.


Los púbises mantienen su lugar

respecto del horizonte  y permanecen 

idénticos como la ley de gravedad

que nos mantiene unidos.


 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Variaciones disponibles

 

 

(Serafín Cuesta)

 

El pez por la boca muere.

Por la boca muere el pez.

El pez muere por la boca:

¿Antes o después?


Ya murió.

Los peces mueren sin saber:

Ni saben que son mortales

y peces que mueren por la boca.


Mueren sin saber por qué,

sin decir esta boca es mia

o ésta era mi boca.


Los peces no se equivocan.

al nadar, al amar, al morir.

Viven nadando entre bocas

enemigas.


Las bocas van y vienen

como los peces. Algunas,

pueden tragarse un pez

como ése en un solo bocado:


Otro pez que no llegará a pescado.


Toda boca es un peligro

bajo el agua, o sobre

el nivel del mar.


 

martes, 4 de agosto de 2026

La presencia de signos ajenos en la espuma

 

 

(Eleuterio York)

 

La espuma de hoy

ya no es lo que supo ser.


No es la misma,

hasta la propia espuma

parece degradarse, no sabemos

hasta dónde.


Para hablar con propiedad

no se puede hablar de espuma,

¿hasta qué punto podría decirse

que es mia?


Las propiedades de la espuma

se disuelven, se evaporan,

se desmembran como un cuerpo

vacilante que se descompone

en el tiempo.


¿De qué está hecho el tiempo?

¿Cuánto pesa su espuma?

¿De qué otra cosa está hecho el deseo

antes de su descomposición?


Tiempos compuestos y tiempos

descompuestos vacilan en la espuma

del poema.


Degradarse es la esencia de los dos.


La espuma desciende de sí misma.

La espuma es movimiento.

El movimiento es:

La espuma es.


(El carácter transitivo de la espuma,

permite evocar su forma original,

su consistencia verdadera)


 

lunes, 3 de agosto de 2026

Vista al frente

 

 

(Vicente Oiran)

 

Las personas que miran para abajo

son para sospechar.


Si no pueden mirar de frente

y sostener una mirada como la mía

o la tuya sin ir más lejos, es porque 

algo tienen que ocultar.


Mirar para abajo es ocultarse,

no enfrentar la realidad de una mirada.

¿No quieren, o no pueden?

No sé, por lo menos así lo veo yo.


Yo también era de esos que miran

para abajo, no era algo voluntario,

no tenía mala intención.


Hasta que un día empecé a sospechar

¿No tendría algo que ocultar?


Y a partir de ahí cambie la mirada.

La vida es cambio, pensé:


Para mirar para abajo es mejor

ni mirar, cambié el enfoque

y probé con todo tipo de ángulos.


Y sí, hay que sospechar

de los que miran para abajo.

 

domingo, 2 de agosto de 2026

Varómetros

 

 

(Isnaldo Montalbán)

 

La vara sube y baja

como un miembro eréctil

y retráctil.


Todos tenemos nuestra vara

a mano, en la conciencia,

y con ella medimos hacia arriba

o hacia abajo.


La vara sube y baja,

según las circunstancias.


Su movilidad nos permite

medir, calificar al otro según

nuestra vara, como establecer

la propia ubicación respecto

de ella.


Cuando está muy alta,

se hace difícil no verla desde abajo.

Nadie quiere estar abajo siempre,

pero no suele ocurrir:


No se puede, ninguna erección

se sostiene mucho tiempo, salvo

casos patológicos.


Lo normal, es que suba y baje

como siempre, dentro de niveles

razonables.


Cada uno es dueño de su vara

y de disponer la altura provisoria.


La vara se adapta a la necesidad

y a las condiciones del entorno,

como cualquier miembro sano.

 

sábado, 1 de agosto de 2026

Un filósofo olvidado

 

 

(Antístenes Oquendo)

 

Aquenópodes, fue un filósofo

singular entre los presocráticos.


A su modo, fue un precursor

de la filosofía motivacional,

cuando nadie hablaba de eso

ni existía la psicología.


Invisibilizado por el establishment

filosófico a lo largo de la historia,

no se lo podía ni nombrar. Luego

fue olvidado y hoy nadie habla de

él.


El rechazo que supo cosechar,

obedecía a su pensamiento incorrecto,

cuya esencia negativa lo excluía

de los círculos áulicos y del canon

filosófico.


Aquenópodes, el filósofo del fracaso,

privilegiaba la actividad contemplativa,

ya que según su visión, toda acción

humana estaba destinada al fracaso.


Ningún trabajo podría alterar las cosas,

ni modificar al hombre más que para

degradarlo y empeorar su condición.


La causa humana es una causa perdida

de antemano, afirmaba sin alterarse.


Se burlaba de los optimistas, y sobre

los filósofos, decía que todos

sus argumentos no eran más que puro

desarrollo retórico para justificar

fracasos y malversar la realidad.


El hombre es un extravío de la Naturaleza,

un error biológico que pudo expandirse

por falta de contro:


Una contradicción insalvable, de la que

nada bueno puede esperarse. Nunca ocultó

su preferencia por los animales.

 

viernes, 31 de julio de 2026

Parientes no elegidos

 

 

(Alcides Ovando)

 

¿Cuántos primos necesita un prójimo?


Depende, dijo el primo, pero primero

habría que definir al prójimo.


Bueno, si es así, yo lo dejaría

que se definiera solo.


No, primo, el prójimo merece un poco

de atención empática. Hay que ponerse

en el lugar del otro, no todos disponemos

de capacidad de definición.


En ese sentido,

no sé si califico para prójimo: es un lugar

bastante difuso para mi primera persona

del singular  ¿Cómo me voy a poner en su

lugar si no lo conozco?


No, primo, todos somos prójimos

en algún lugar, hasta nosotros.


Nosotros somos primos hermanos,

somos más que prójimos, no es lo mismo.


Mirá, si vamos a hilar fino, todos

somos primos, más o menos lejanos:

Hay un estudio, si empezás a ir para atrás

en tu árbol genealógico, llega un momento

en que aparecen vínculos con gente horrible.


¿Estamos todos emparentados?


Sí, no se puede hacer nada.


 

jueves, 30 de julio de 2026

Ante estos claros signos de ambigüedad

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

La ambigüedad de los signos

puede jugarnos en contra,

como receptores.


Esa propiedad puede llevarnos

a malinterpretar mensajes,

o incluso tomar por auténticos

enunciados divinos a mensajes

apócrifos, enemigos de la verdad

y la fe.


Vivimos rodeados de mensajes

que circulan en todos los sentidos

disponibles, como si fueran dioses.


Todo está lleno de dioses, afirmaba

Tales, desde una percepción acaso

más desarrollada que lo normal.


¿Qué es lo normal, sino un mensaje

ambiguo sin más fundamento que

el de disciplinar nuestro pensamiento

y conducta?


Si alguna vez, todos los mensajes

supieron reconocer origen divino,

eso duró hasta que alguien descubrió

la utilidad de esa ambigüdad.


No importa cuándo ocurrió, pero

desde entonces esta propiedad no ha

hecho más que desarrollarse:


Podemos decir que todas nuestras

propiedades son mayormente ambiguas

a excepción de nuestro cuerpo de carne

y hueso, del que no sabemos mucho pero 

es lo único propio, más allá de su valor.


Luego, rodeados como estamos,

de mensajes, unos concomitantes, otros

opuestos entre sí y en relación a otros,

dependemos de interpretaciones, cuya

mayoría nos viene dada:


Algunas más engañosas que los propios

mensajes interpretados.


No hay una solución a la vista:

Los signos que componen los mensajes

son ambiguos, y los mensajes no podrían

no serlo.


Algunos proponen resolverlo acabando

con los malos intérpretes, algo dudoso.

Otros insisten en que hay que matar

al mensajero, no importa cuántos sean.

 

martes, 28 de julio de 2026

Violabilidad de la propiedad

 

 

(Enzo Brando)

 

Tus oportunidades son tuyas,

no las compartas: Casi ninguna

es divisible.


No te las dejes arrebatar.

Las oportunidades se dividen:

Propias y ajenas.


No te dejes estar, defendé lo tuyo.

Siempre hay otros al acecho, dispuestos

a medrar con tus oportunidades

desaprovechadas.


Es fácil apropiarse de lo ajeno,

una vez que las dejaste pasar

no se puede hacer nada: Esas

oportunidades ya no te pertenecen,

es tarde para todo:


Nunca volverán a ser tuyas.


Lo que hay que entender,

antes que sea demasiado tarde,

es que la vigencia de la propìedad,

en el caso de la oportunidad

suele ser bastante efímera.


Lo saben los oportunistas, siempre

atentos a no dejar pasar nada.


Ellos no son de dejarse estar, y así

aprovechan todas sus oportunidades

y también las otras, que podrían

haber sido tuyas.


Ahora vos también lo sabés

y podés ser uno de nosotros.

No dejes pasar esta oportunidad.

 

lunes, 27 de julio de 2026

Coplas nativas: El sueño sublevado

 

 

(Horacio Ruminal)

 

Anoche soñé conmigo,

no tenía con quien soñar.

Otras veces he tenido,

y me fue bastante mal.


El sueño se hace de a uno,

no es cosa pa compartir.

Puede que no sea oportuno

que me ponga a describir.


No voy a entrar en detalles,

muchos se me van a dir.

Anoche soñé conmigo,

algo que suele pasar:


Ningún sueño es elegido,

no tenía con quien soñar.

Yo tengo tantas hormonas

que no las puedo contar.

 

domingo, 26 de julio de 2026

Canción urgente a los tejidos blandos

 

 

(Asensio Escalante)

 

Cláusulas apócrifas,

blandidas como glándulas

autóctonas, copiosas como

causas intrínsecas que brotan

y florecen como estambres justos.


Cláusulas blandas

se ajustan a propósitos impropios,

punibles o penables en el tracto

semilíquido que une al poema

con su espuma endógena y ubérrima.


No me apena lo blando,

ni la porosa suspicacia de la mora

y su vigencia sospechosa.


También se pena

por lo que no se pierde,

dijo la Virgen de los Extraviados

sin retorno.


Sé que mi causa es opinable,

pero es bastante auténtica y tan mia

como esa glándula que blando

al solo efecto, más allá de todos

los pronósticos.

 

sábado, 25 de julio de 2026

La corrupción del goce

 

 

 

(Elpidio Lamela)

 

El acceso al goce, se vincula

a distintas prácticas por todos

conocidas y más o menos

frecuentadas.


Algunas incluyen al otro, aunque

no es condición excluyente

ni necesaria.


¿Compartimos el goce?


No, compartimos su búsqueda,

no el goce en sí mismo, que es

una sensación individual

y forma parte de la intimidad

inapropiable del sujeto.


La percepción del goce del otro

puede incrementar el propio:

Esa dependencia es lo único

que se puede compartir.


El goce es individual, asocial:

Sólo la disipasión es social, y

el trabajo alienado.


Sólo gozo solo, reza un discurso

patológico: ¿En qué momento

advertimos que nuestro goce

comienza a rozar lo patológico?


¿Hay una autocensura para evitar

el riesgo de la corrupción del goce

y resguardar su pureza?

 

viernes, 24 de julio de 2026

Reflexiones en torno al silencio

 

 

(Abel A. Borda)

 

El silencio es una oportunidad

para conectarse con lo profundo

de uno mismo y armonizar nuestra

relación con el mundo exterior

 y la energía cósmica.


Pero no es natural, la naturaleza

está cargada de sonidos y el paisaje

social, sobre todo en los centros

urbanos, es una emisión continua

con capas sonoras superpuestas.


Poco de todo eso se ajusta

a lo que quisiéramos oír,

y el sonido no deseado es ruido.


El silencio no es natural,

hay que hacerlo. Pero es vano

todo intento, sin la solidaridad

del prójimo.


De poco sirve mi voluntad 

aplicada a obtener silencio,

si el vecino tiene otros planes.


No se puede esperar mucho

de ningún prójimo, más allá

de su vecindad ocasional:


La solidaridad no es un valor compartido

y es difícil entenderse con el prójimo,

mucho más con el plural.


Tal vez, si todos hiciéramos silencio,

un silencio consensuado y controlado,

nos entenderíamos mejor.


Al silencio lo hacemos entre todos,

de lo contrario es mejor no hacer nada.

 

Edades avanzadas

 

 

(José Luis Greco)

 

Es una edad avanzada,

dijo el facultativo,

después de observar las placas

radiográficas de mi gato

y preguntarme su edad.


La artrosis es común

en los mamíferos mayores.


La consulta era por otra cuestión,

una dificultad urinaria. El hombre,

además de ser el titular de la clínica,

lo había operado hace muchos años,

de urgencia ante una obstrucción que

pudo haberle costado la vida.


Lo recordaba, igual que yo. No sé

si mi gato también, pero no opuso

resistencia mientras el hombre

lo examinaba minuciosamente,


tal vez con la satisfacción de comprobar

el éxito de aquella intervención histórica

que no dejo de agradecer.


No sé si el gato tiene recuerdos

de más de diez años. Tampoco,

si el deterioro de la memoria y

la capacidad cognitiva lo afecta

como a nosotros.


Sabemos poco del tiempo

aunque compartimos muchas cosas

los mamíferos, pensé en ese momento:


Un momento compartido por tres

mamíferos en edad avanzada.

 

Licencia Creative Commons
http/:Demolicionyobranueva.blogspot.com por José Luis Greco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en Demolicionyobranueva.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Demolicionyobranueva.blogspot.com.