(Malcolm Mercader Ergástulas)
No todo lo que brilla es oro.
Podría ser plata, efectos especiales,
o un enchapado barato sin ningún
valor.
El tiempo es plata, según Benjamín
Franklin en su célebre metáfora.
Aunque money, fue traducido en oro.
Es cierto que las traducciones
pueden agregar valor a una frase,
a un poema, una palabra.
Pero la plata va y viene, mientras
que el oro tiene un valor perdurable
y cuesta cada día más.
Ésto no va en desmedro del valor
de la agregación, que nos permite
disfrutar de la labor creativa de
algunos traductores.
En cuanto al valor de la metáfora,
es dudoso: Si el tiempo fuera oro
nadie haría otra cosa que acumularlo
sin pausa, sin darle otro destino.
Pero es sólo una interpretación,
las metáforas son para que cada uno
interprete lo que quiera.
En cambio, el oro es un metal noble
y su valor está más allá de nuestras
metáforas.
Claro que hay oraciones brillantes,
que relucen como el oro.
¿Sabías que una buena oración con
oro podría agregarle valor a tu poema,
aunque sea uno de esos poemas grises
y opacos que circulan como chatarra?
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