martes, 14 de abril de 2026

El poema inesperado

 

 

(Manuel Santos Lupanares)

 

Cuando yo vine al poema

nadie me estaba esperando.


No me lo esperaba, después

comprendí que no era nada

que no fuera natural:


Nadie espera nada de un poema,

hay otras cosas que esperar:

el tren, el ascensor, un crédito

o una revelación.


Nadie espera una revolución

adentro de un poema, tampoco

afuera: Hay otras cosas que no

pueden esperar.


No se los espera a los poemas,

a lo sumo se los mira de reojo

o se los lee al pasar. Los poemas

están de paso por la vida del lector.


Salvo en el caso del lector de poemas,

que los lee con fruición, esperando

algo más, que justifique ese tiempo

que perdió leyendo tantos.


Cuando yo vine al poema

nadie me estaba esperando:

Yo hubiera hecho lo mismo,

no había mucho que esperar.


Nadie no es lo mismo que nada

¿Es más, o es menos?


Ahora no sé, pero cuando yo

vine al poema no sabía lo que

me esperaba:


No me esperaba nada, ni vestigios

o excesos vestigiales de materia

parasitable o restos de otros poemas

como éste que no es el que esperaba.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
http/:Demolicionyobranueva.blogspot.com por José Luis Greco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en Demolicionyobranueva.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Demolicionyobranueva.blogspot.com.