(Onésimo Evans)
Una campanada no autorizada
infiltró el silencio de la tarde
adulterándolo.
¿Es tarde para retomar el ritmo?
¿Qué parte se podría retomar?
¿Qué significó esa campanada?
¿Era sólo una señal?
¿Qué significa un sonido no deseado
que se incorpora sin preguntar,
ni pedir permiso o autorización?
¿Merece ser interpretado?
Todo sonido ajeno al deseo
puede infiltrar el silencio
e incorporarse al sueño licensioso
o neutro del adscripto.
¿Es justo incorporarlo así, sin más?
¿Cuántas campanadas como ésta
pueden incorporarse al sueño justo
sin alterarlo?
¿Cómo retomar la siesta trunca
entre tantos signos de pregunta
resonando como capmanadas?
¿Fue una campanada real, o fue soñada
para que el sueño suene en consonancia
y se materialice?
No hay sonido sin materia, está probado.
Aunque puede soñárselo con autoridad
e incorporarlo a todo ese material
que falta señalizar.
¿Fue sólo eso? ¿No hubo otra cosa?
¿Una campanada sduelta no significa
nada?
¿Era ésta la interpretación correcta?
No hay comentarios:
Publicar un comentario