(Cipriano W. Cifuentes)
El enemigo es otro,
no te distraigas,
no dejes que te engañen:
Sabe medrar con el engaño
el enemigo, no seas funcional
a la confusión:
Confundir al enemigo
podría convertirte en otro, e
incluso en enemigo involuntario.
Muchos enemigos actuales
empezaron así: por una distracción
se volvieron funcionales sin querer,
y a partir de la confusión fueron
cooptados por el engaño tornando
en enemigos que no se reconocen.
Es capital saber identificarlo
al enemigo, para poder reconocerlo
en cualquier condición, bajo sus
distintos rostros y ropajes.
No nos engañemos, el enemigo
es otro, siempre lo fue, y es preciso
reconocerlo correctamente, para
poder asumirlo sin fisuras engañosas
o funcionales.
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