(Serafín Cuesta)
Ésto puede terminar mal,
me dije y lo agendé.
Hace algunos años de ésto,
lo dije cuando nadie lo decía:
Está fechado, no lo dije a nadie
¿Para qué, si no iban a entender?
Ahí lo tengo, agendado
entre tantas cosas que después
se olvidan.
¿Podría decirse que era un visionario?
No, no sé, siempre supe escribir
para el olvido, mi agenda
no me deja mentir.
Otros escriben para la posteridad,
para lectores futuros, hipotéticos.
Yo elegí escribir para el olvido
y casi nunca fracaso.
Acertar un mal pronóstico
tampoco es para vanagloriarse.
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