(Carlos Inquilino)
Es difícil mantener el control
de nuestro jardín. En él conviven
lo conocido, esas plantas que
supimos plantar con las propias
manos, junto a otras que aparecen
solas y no conocemos.
No podemos conocerlas a todas,
el cultivo espontaneo no descansa.
La ignorancia, a menudo nos lleva
a desterrar algo útil.
Descubrimos un brote, unas hojas
asomando, sin saber si es una hierba,
un árbol o pura maleza.
Es común, tratar como maleza
a todo lo que no se conoce:
Salvo las hierbas aromáticas,
que con ese lenguaje nos ayudan
a identificarlas: Aún sin conocer
su nombre, sabemos que es una
aromática.
Pero seguí el consejo de un amigo
y lo solucioné: Me bajé una
aplicación, identificador de plantas.
Basta tomarle una imagen para saber
quién es.
Así, uno está tranquilo
de no eliminar nada que no
lo merezca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario