(Asensio Escalante)
Cláusulas apócrifas,
blandidas como glándulas
autóctonas, copiosas como
causas intrínsecas que brotan
y florecen como estambres justos.
Cláusulas blandas
se ajustan a propósitos impropios,
punibles o penables en el tracto
semilíquido que une al poema
con su espuma endógena y ubérrima.
No me apena lo blando,
ni la porosa suspicacia de la mora
y su vigencia sospechosa.
También se pena
por lo que no se pierde,
dijo la Virgen de los Extraviados
sin retorno.
Sé que mi causa es opinable,
pero es bastante auténtica y tan mia
como esa glándula que blando
al solo efecto, más allá de todos
los pronósticos.
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