(Horacio Ruminal)
El comercio de la sangre
es una práctica que comenzó
a difundirse a partir del éxito
de las primeras transfusiones.
El éxito no viene solo,
antes hubo otros ensayos
que fracasaron, por falta
de conocimiento:
Se creía que las sangres
eran todas iguales. El mismo
error que desarrolló utopías
filosóficas y políticas:
No, no somos todos iguales:
La práctica y el desarrollo
del comercio nos permitió
evolucionar por sobre todas
las especies que circulan.
Ha corrido mucha sangre
para que hoy podamos disfrutar
del éxito obtenido.
Sin duda, las transfusiones de sangre
marcaron un antes y un después
en la evolución del comercio:
No sólo conocíamos el comercio
carnal, de bienes muebles e inmuebles,
mercancías y el comercio de la palabra,
sino que sumábamos a la sangre.
Pero según ciertos estudios académicos,
el verdadero salto cualitativo
ocurrió antes, con el descubrimiento de
la tracción a sangre, aún vigente:
Al comprobar que funcionaba
y ponerla en valor como recurso
natural, descubrimos también
la utilidad que porta la sangre
ajena.
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