(Encarnación Segura)
Metabolizar la espuma
sería imposible sin la concurrencia
de los jugos poéticos e íntimos
y sus funciones propias.
Hay un espacio vacilante
entre lo sólido y lo líquido.
Solemos tributar a lazos líquidos:
de sangre, saliva, suero fisiológico
o líquido amniótico.
Hay otros fluidos de intercambio
más dudosos, como la baba, el semen,
que siendo emisiones naturales
no son del todo líquidos.
Ambos podrían contener espuma,
aunque no son del todo equivalentes,
la reproducción marca diferencias:
aquella es autosuficiente.
Sin desmedro, la espuma es semejante
y apta para consumo humano, como
la espuma del poema.
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