domingo, 3 de mayo de 2026

Fuentes de confusión

 

 

(Aquino Lamas)

 

Nunca tengas como amigo

a quien no sea mejor que vos.


La sabiduría de esas palabras

de Confucio me pareció acertada:


La adopté, y durante un tiempo

seguí ese principio con sumisión

devota y fehaciente.


Después no sé qué pasó, y empecé

a sentir que no me valoraba

lo suficiente. Mi autoestima estaba

por el piso, y declinaba.


Por suerte tenía buenos amigos,

pocos pero buenos, en quienes

refugiarme y compartir mi desazón.


Pero llegué a sentir que todos

eran mejores que yo, y fui cayendo

en una especie de pozo depresivo:


No podía estar conforme con esa

situación, ni conmigo mismo, era

penoso para todos. En fin:


Los amigos se cortaron

al verme tan afligido

y yo me quedé en el nido

empollando mi confusión.


Al final, sentía que estaba solo

y abandonado por culpa de Confucio,

y lo abandoné. 

 

Fue un alivio: Pude recuperar mi

autoestima a valores normales, y

en poco tiempo hice otros amigos.


No son gran cosa, tanto que el mejot

entre nosotros, soy yo.

Ellos lo reconocen y me valoran

como merezco.


No te confundas, elevar la vara

puede conducirte a una soledad

sin retorno. No hagas como yo,

no le hagas caso a Confucio.



 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
http/:Demolicionyobranueva.blogspot.com por José Luis Greco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en Demolicionyobranueva.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Demolicionyobranueva.blogspot.com.