(Amílcar Ámbanos)
Los peces no son tontos
como creemos los creyentes:
Son más vivos que cualquier
pescado: siguen la corriente
sólo cuando les conviene,
o cuando están muertos.
(Un pez muerto no es un pescado
hasta que alguien lo pesque, algo
improbable:
Nosotros los pescadores, preferimos
peces vivos: los muertos podrían estar
enfermos o contaminados: no
confiamos en la muerte natural)
Vivos como somos, nosotros vamos
y venimos, pasamos de una corriente
a otra buscando mejores condiciones
y mayores beneficios.
Es difícil seguir alguna hasta sus
últimas consecuencias, pero solemos
ser parte de alguna hasta la muerte.
Todas nuestras corrientes terminan ahí.
Luego sumamos nuestro nombre
a la nómina de pasivos, un colectivo
que sigue siendo mayoría, y no para
de crecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario