martes, 30 de junio de 2015

Con esta fe

(Vicente Narioh)



Con toda la fe que tengo

podría remar sin merma


en cualquier mar

o más:

remar sin mar

en cualquier merma

-rememoro-

contra cualquier corriente

marina, divina o subdivina,

remar sin rémora



o más:

cambiar el rumbo del mundo,

derrumbar y retomar,

precipitar océanos, resucitar

exánimes cadáveres y

fundar un nuevo orden

que merezca ser superado.


Con esta fe

no hay nada que temer -me

temo- puedo aspirar, ascender y

trascender:


Soy lo que creo: creo en las condiciones

objetivas de esta fe que no conoce límites

-creo en los límites del conocimiento-


Creo en las condiciones objetivas

de la producción subjetiva: creo en el

sujeto que crea.


Creo en la naturaleza de esta fe,

en sus intersticios, grietas, fisuras

y orificios:


Creo en los santos oficios

y en el oficio de poeta,

en los paraísos artificiales

y en el turismo sexual,

en la sacralización del sacrificio

y en la producción de bienes y servicios.


Creo en la adicción y en el vicio,

creo en la unidad y en la debilidad,

creo en el pensamiento débil

y creo en todos mis puntos débiles,

creo en las líneas de puntos y en

las líneas de conducta, creo en el pasado

del pecado y en el valor aproximado.


Creo en la libertad de vientres

y en los movimientos integradores.

Creo en la vocación de cambio

y en el cambio de vocación.

Creo en desvíos, desviaciones y atajos,

creo en las propiedades del ajo,

la cebolla y en la propiedad como noción

superadora.


Creo en la autosuperación, en la autoayuda,

en la autoestimulación y en la autogestión.

Creo en la autosatisfacción y en el

autoabastecimiento: creo en la sustitución

de importaciones, en la decisión soberana

de la propia conciencia.

Creo en la liberación y en la dependencia.


Creo en la automatización de toda producción.

Creo en los entes autónomos y en los entes

autárquicos: creo en el ente, como principio

predecesor del ser.


Creo en la ciencia y en la técnica,

creo en el conocimiento objetivo y en la

producción de verdades totalizadoras.

Creo en las técnicas de apropiación, en el

crecimiento infinito y el desarrollo sustentable.


Creo en el intercambio de saberes,

en la labor interdisciplinaria y en

el sabor del encuentro.

Creo en el intercambio de valores

y en los valores intercambiables.


Creo en la ideología

y en las relaciones de producción.

Creo en la ciencia sin sujeto

y sin conciencia.


Creo en la producción de cadáveres.


Creo en la tecnología de punta,

en la mendicidad y en la conciliación

obligatoria.


Creo en la sana competencia, en las armas

genuinas y en el uso responsable de las armas.


Creo en las organizaciones armadas -sólo la

organización vence al tiempo- y en la

planificación familiar, creo en el consenso

y en la eutanasia.


Creo en las ventajas del amor,

creo en los placeres seguros, en las masas

críticas y en la energía cinética.


Creo en la energía limpia,

en la limpieza étnica, la seguridad jurídica,

la ingeniería genética y la inversión externa.


Creo en la evolución de la materia

y en la energía imperecedera.

Creo en el pensamiento abstracto

y en la ingeniería financiera.


Creo en el poder de la fe,

creo en la división de poderes,

creo en el poder de la división.


Creo poder dividirme, diviso:

Creo que el poder corrompe

pero la corrupción nos une.






jueves, 25 de junio de 2015

Medidas

(Teodoro Losper)

 


Hay que tomar alguna medida,

ante las condiciones imperantes

es necesario tomar medidas.


Es necesario, primero, reconocer

la necesidad: medirla, acotarla,

asumirla, aceptarla.


Hay que tomar alguna medida.

Hay distintas medidas que pueden

adoptarse: 


Hay medidas más necesarias,

hay medidas que pueden esperar,

esperamos: abrimos un compás de 

espera: un compás es una medida 

aceptada que debe respetarse -hay 

medidas aceptadas y medidas que no 

podemos aceptar, pero la aceptación es 

condición de cualquier medida- 


Aceptamos: sin medida no hay ritmo

-el ritmo es pura reproducción: se

obtiene por reproducción de células

rítmicas- 


Quien sea capaz de seguir un compás

nunca estará solo:  siempre encontrará

otros seguidores y será reconocido 

como un buen seguidor.


El ritmo, la reproducción, son hechos

irracionales que, como el amor,  preceden 

a la conciencia,  que es lo que nos permite 

medir y ser medidos. 


Ama tu ritmo. 





domingo, 21 de junio de 2015

Calor humano

(Tomás Lovano)




Los animales nos hacen más humanos:

Los humanos hacemos frases, armamos oraciones,

formulamos teorías y producimos conocimiento.


El conocimiento sirve para establecer diferencias,

modificar conductas, interpretar el mundo y

alterar la naturaleza -para extraer mayor utilidad-


Gracias al conocimiento nos diferenciamos

y podemos obtener nuevas diferencias:

Hoy sabemos que somos organismos muy

diferenciados y poseemos capacidades

diferentes.


El uso de la palabra nos permite afirmar

-afirmándonos en la diferencia- tanto como

negar ó formular preguntas como ésta:

¿es bueno hacernos más humanos?

¿se es mejor cuanto más humano se es?

¿somos sólo parcialmente humanos?


Animales y bestias sólo tienen necesidades,

a diferencia del humano, que también tiene

propiedades, aspiraciones y deseos

-que necesita mantener, desarrollar-


Hay animales domésticos

y otros que prefieren no ser domesticados:

El humano es animal doméstico que domestica

y mata, pero es el único capaz de acciones

humanitarias, como el sacrificio -es tan capaz

de sacrificar un animal para que no sufra, como

de lo contrario-


Los animales domésticos, pueden incorporarse

a la vida del humano, como otras propiedades,

-como muestra de cariño el humano los alimenta,

educa, castra y hasta les pone nombres: el humano

suele encariñarse con sus propiedades-


(La propiedad es un sentimiento exclusivo de la

especie:  somos los únicos que hemos sabido

desarrollar el sentido de propiedad, el sentimiento

de propiedad,  y el pensamiento propio)


Los humanos hemos incorporado a los animales

a nuestra vida cotidiana desde muy temprano, y

nos resulta natural seguir haciéndolo,  ya sea

como mascotas ó como proteínas.


domingo, 14 de junio de 2015

Incapacidades diferentes

(Tomás Lovano)



Todo poema

es susceptible de ser superado.


Todo poeta

es presa de una voluntad superadora,

aún cuando no lo perciba ni lo exprese:

es presa de una contradicción interna

que lo excede.


Un buen poema, siempre

promueve alguna forma de superación,

siempre cambia, altera algo

de la realidad que lo produce.


Un buen poeta

nunca está del todo satisfecho

-los poetas son seres insatisfechos:

los insatisfechos no se conforman,

sienten que el mundo no puede satisfacerlos-


Es más fácil superar un poema

cualesquiera que superar la insatisfacción.


(Cultivo el hábito de la perfección, como escribiera

un autor reconocido, puede leerse: Cultivo el

hábito de la insatisfacción -los hábitos sirven para

obtener una satisfacción parcial: un atenuante para

quienes tienen que lidiar con un mundo que no los

satisface; aunque hay quienes no satisfechos

con sus hábitos, suelen cambiarlos-)


Hay quien sostiene que la insatisfacción

es incapacidad de adaptación, lo que ubicaría

a los portadores en un plano inferior de la

selección natural y la escala evolutiva:

Los más aptos se adaptan.



Pero no a todos satisface esta interpretación:

Algunos encuentran que la adaptación

no siempre es la mejor respuesta, y que no es

algo bueno en sí mismo adaptarse a todo.


Otros, no están satisfechos con su capacidad

de adaptación, y luego otros cuya insatisfacción

excede esta capacidad: “yo bien podría haberme

adaptado a todo, pero no sé si estuviera satisfecho”


Hay motivos para no estar satisfecho,

el presente no invita al optimismo,

pero la realidad es cambiante:   siempre cambia,

y el mundo es de los que se adaptan:  los que

muestran mayor aptitud para la adaptación

(una realidad que no puede satisfacer a todos)


Una realidad:   este mundo deja mucho que desear

más allá del grado de adaptación y satisfacción

que cada uno pueda alcanzar.


El mundo necesita más insatisfechos

y  menos  adaptados:

Sólo los inadaptados pueden cambiar el mundo.



domingo, 31 de mayo de 2015

El riesgo

(Ricardo Mansoler)



El riesgo de escribir,

de vacilar,  dejar

espacios libres u ocupados


El riesgo de omitir,

de repetir,

dejar espacios ocupados

o libres


El riesgo de invertir:

la inversión es riesgo

-se especula-

sin riesgo no hay aventura


El riesgo de escribir,

de no escribir...



Escribir para el futuro


es la única manera de escribir:


nos vamos conociendo


a medida que nos alejamos



El futuro es siempre incierto,


acá y en las antípodas


-aún para el que permanece


ajeno, inmóvil y no espera,


ni aspira, ni escribe:



no cree en la inversión


ni en la filosofía especulativa:



"Hay que vivir el presente",


se ordena  -pero cualquier presente


está condicionado por el pasado-


El riesgo de invertir:


-podemos repetir-


La inversión es sólo una forma


de repetición, una cuestión de fe:



Se invierte mucho en la producción


de fórmulas repetibles  -sin repetiición


no hay fe-



El riesgo de escribir:


escribir sólo en espacios abiertos,


para que lo escrito no reproduzca


la sensación de limitación   -ni la


condición limitada del sujeto.



El riesgo de escribir:


escribir en espacios reducidos,


para no tener que fijar límites,


para minimizar los riesgos.



El riesgo de repetir,


hay mucha fe invertida


en la reproducción de hábitos


simples y compuestos   -mucha


inversión concentrada en minimizar


los riesgos-


Sin fe,  no hay reproducción.






Monólogo del asno sano

(Carlos Inquilino)



No quiero empecinarme

No quiero empedernirme

No quiero empoderarme

No quiero aglomerarme, no quiero apelmazarme,

no quiero emulsionarme,  no quiero aglutinarme.


No quiero encolumnarme, ni quiero homologarme,

no quiero incorporarme, no quiero habilitarme.

No quiero disociarme ni asociarme.


No quiero ningunearme

No quiero subsumirme

No quiero subsumarme

No quiero recibirme ni darme

No quiero suscribirme, no quiero relanzarme,

no quiero postularme ni quiero unificarme.


No quiero fusionarme, no quiero removerme:

No quiero reemplazarme y anularme.

No quiero discontinuarme.

No quiero suspenderme, no quiero superarme,

no quiero malinterpretarme.

No quiero introyectarme, no quiero forcluirme.


No quiero redimirme.

No quiero readaptarme.

No quiero reciclarme ni reconvertirme.


No quiero desasnarme.





martes, 19 de mayo de 2015

Accesorios necesarios

(Pascual Rambler)



Necesito un accesorio

para acceder a la función divina.


Necesito obtener información

para acceder al código divino


Necesito un accesorio

para decodificar 

y establecer contacto

con lo que no conozco


Necesito casi todo lo que

no conozco, necesito conocer,

conozco la necesidad: conozco

el carácter divino de la necesidad

y conozco la condición divina

de este conocimiento:

doy fe    (la fe es un medio de

conocimiento divino, que además es

el único)


necesito un accesorio

para agregar fluidez

al movimiento de esta fe

(la fe mueve montañas)



Necesito un accesorio

u otro, para calmar mi sed

de verdad unimembre, unívoca

e injusta, como todo lo perfecto.


Necesito un accesorio

o varios, para arribar 

al unigénito y conocer el

verdadero estado de reposo:


Para volver a cero

y completar el círculo vicioso.


Necesito un accesorio

ó dos,

para acceder a dios.



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