(Aparicio Custom)
La emoción es uno de los rasgos
distintivos que disponemos como
humanos.
Sin nuestros sentimientos humanos
altamente organizados, seguiríamos
comportándonos como animales.
No significa que ellos no sientan:
Nadie sensato negaría que conocen
emociones y hasta sentimientos,
en el caso de las especies que han
tenido oportunidad de desarrollarlos,
según su grado de evolución.
Los animales no son todos iguales
como nosotros, que tampoco somos
tan iguales, aunque todos somos
sujetos emotivos.
La carrera del sujeto, es larga
y trabajosa: Ha costado miles
de años de trabajo evolutivo.
Fue el trabajo, precisamente, lo que
nos permitió evolucionar en sujetos
productivos:
Una vez sujetos a la actividad productiva,
conquistamos la división del trabajo,
produciendo distintas opciones para
desarrollar el amor al trabajo, ahora ya
constituídos en sujetos emotivos.
El amor, no es el único sentimiento que
nos mueve o anima, nuestras emociones
humanas son complejas y variadas.
A los animales no podemos pedirles
que entiendan y compartan nuestras
emociones superiores: La mayoría de ellos
ni siquiera conoce la contracción al trabajo,
ni el trabajo.
Sin embargo, algunos califican como sujetos:
Nuestras queridas mascotas, que conviven
con nosotros y hasta gozan de un nombre.
Eso sí, el nombre lo elegimos nosotros, hay
cosas que no pueden hacer por sí mismos,
aunque sean sujetos. Nosotros tampoco
elegimos el nuestro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario