(Florencio Cusenier)
Muchachos,
si cualquiera de estas noches
me ven llegar al café,
no me pregunten por qué.
Cada uno llega adonde puede
y a veces, ni eso, muchachos.
Si cualquiera de estas noches
me ven llegar al café,
así como ahora llegué,
no me pregunten por qué.
Hay cosas que no se preguntan,
aunque tengan respuesta, así
como hay otras que se preguntan
y no tienen, no me pregunten
por qué: Cada uno llega adónde
puede, si es que llega.
Y yo hasta acá llegué, muchachos
esta noche. No sé para qué ni cómo,
ni sé si habrá otra vez.
No me pregunten por qué.
No hay comentarios:
Publicar un comentario