(Manuel Santos Lupanares)
Todo cuerpo es punible,
acá y en la puna.
A cualquier altura, no importa
lo que haya incorporado acá
o en las antípodas.
Todo cuerpo es sospechoso:
No sabemos lo que contiene,
más allá de los órganos provistos.
No sabemos qué contiene esa forma,
n lo que puede llegar a contener
después.
No conocemos sus móviles,
lo que hace que cualquier movimiento
resulte sospechoso.
No incorpores cuerpo alguno
sin averiguar lo que contiene;
es mejor prevenir.
Desconfía ante un cuerpo
en estado de reposo: Nunca se sabe
cuánto durará, ésto también podría
ser una trampa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario