(Aparicio Custom)
Queda mucho por abandonar.
Hay una hora de partida
que no conocemos, puede estar
más o menos próxima:
Hay indicios, signos, sensaciones,
pero de lo conocido, aun queda
bastante por abandonar.
El abandono es un recurso antiguo y
esencial de la evolución:
Abandonamos los árboles, la recolección,
la locomoción cuadrúpeda, estamos
abandonando el canibalismo y estamos
por abandonar la tracción a sangre.
Confiamos en la sangre nueva,
no podemos traicionar la evolución,
a la que tanto le debemos,
y ha de llevarnos a abandonar costumbres,
valores y hábitos dudosos.
No sabemos adónde nos llevará, como
destino último, pero estamos en camino
y no podemos abandonar.
II
No sabemos cuánto más seremos capaces
de abandonar: La vida misma, se abandona,
está hecha para eso.
Hay condiciones naturales que no podemos
modificar, todavía. Otras sí, confiamos en
la evolución:
Abandonamos formas de organización,
modos de producción, falsas creencias,
sistemas económicos y modalidades de
consumo.
Cada vez consumimos más, en promedio,
gracias al desarrollo productivo, y al
incremento de mercancías y necesidades
que antes no conocíamos.
Así como a la conquista de la obsolescencia
programada, que precipita el abandono y
alimenta la producción y el consumo.
La evolución no espera ¿Cuánto hace que
no renovás tu dispositivo personal mínimo
vital y móvil?
No te abandones, aunque sientas que se te
acaba la carga y las energías te abandonan.
No te abandones si llegaste hasta aquí
sin alcanzar ninguna de tus metas.
Siempre hay algo que abandonar, estás
a tiempo. No esperes a último momento,
cuando sea la hora de partir, abandonado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario