(Manuel Santos Lupanares)
Una roca rota
en dirección opuesta
a la pregunta primordial.
¿Había otra igual?
Todas las direcciones
conocen su opuesto,
gracias al sentido.
Todos los sentidos
han de tener su opuesto
para ser reconocidos
sentidos.
Según las últimas investigaciones
nuestros sentidos son muchos más
que cinco: Hasta ahora, identificaron
32 o 33, aunque podrían reproducirse.
No se sabe cuándo se rompió
la roca, ni si fue parte de otra
superior antes de romperse.
En condiciones naturales
todo tributa a algún sentido.
Aspiramos a conocerlos a todos
para que la vida no tenga ningún
misterio.
Por ahora rotamos, como siempre
y ninguna roca puede afectar,
total o parcialmente la producción
de sentido.
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