(Serafín Cuesta)
Todavía sin terminar, el poema
empezado hace cincuenta años.
¿O eran más?
¿No podrían ser menos y mejores?
¿Hace falta que termine para salir
de él y hacer algo distinto?
¿Por qué habría que hacer algo
distinto? Pregunta el poema sin
terminar.
Poemas como éste, aunque se extiendan
en el espacio y en el tiempo, no tienen
respuestas.
No podrían darlas, aunque terminaran
de una vez en algo distinto.
No responden a las intimaciones, presiones,
ni a los apremios ilegales. No sabrían qué
ni cómo responder, pero nunca terminan de
preguntar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario