jueves, 13 de noviembre de 2025

Genética del ritmo

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

La disposición rítmica

no es ajena a la herencia

genética y sus condicionantes

naturales.


Hay ritmos parasitarios, como

los hay oportunistas, y otros

que nos resultan completamente

ajenos:


Es difícil vincularse a algo

que nos es ajeno, aunque eso

depende, en última instancia,

de la capacidad de apropiación:


No es algo que pueda adquirirse

a través de la práctica metódica

(aunque muchos lo intentan)

sino que remite a la carga genética

recibida por herencia.


Por lo común, los mayores valores

y capacidades tienen esa procedencia.


El ritmo, es un componente natural

de toda actividad humana vinculada

al movimiento, pero no siempre nos

movemos en el sentido correcto.


Mantener un ritmo es trabajoso

aunque parezca lo contrario, ya que

algunos se reproducen en forma

automática:


Ésto luce como una ventaja; basta con

entregarse y abandonarse al ritmo.

Pero nunca es bueno someterse a algo

que se reproduce automáticamente.


Hay ritmos subalternos, secundarios

y supernumerarios que se confunden

con los necesarios, o básicos. Así como

los unicelulares, que se cuelan en los

espacios intersticiales de otros y medran

con la confusión.


Quienes auspician la confusión de los sentidos

y son dados a gozar de todo lo que se presta

a confusión, celebran estas formas parasitarias

y colonizadoras, a las que describen como ritmos

complejos o compuestos y hasta llegan a hablar

del desarrollo de la inversión rítmica:


Se trata de otro despropósito, sabemos bien

que cuando alguien habla de inversión y

desarrollo, siempre conviene sospechar.


Es difícil salir de la confusión cuando está

muy desarrollada, tanto como entrar a tiempo

en un ritmo seguro y sostenerse en el centro,

como sujeto emisor en plenitud de sus facultades.


No es fácil establecer con precisión

las pautas adecuadas para verificar

si estamos en posesión del ritmo correcto,

sea propio o ajeno, obtenido por apropiación.


Yo mantengo dudas con el mío, no sé si es

el correcto, o el que hubiera deseado

pero lo voy llevando.


Tampoco hay que pretender elegir todo.


 

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Deudores varios

 

 

(Dudamel Rambler)

 

El nudo de la corbata se veía un

poco flojo, notó uno de los deudos

que acreditaba, con el occiso, una

deuda que ya no podría saldar.


Él lo quiso así, decía que la última

imagen es la que cuenta, la que queda

para siempre y deseaba mostrarse

presentable en la ocasión de su postrer

despedida.


Había dispuesto meticulosamente

el vestuario elegido: camisa, corbata

y su mejor traje.


Sus amigos se encargaron de que fuera

cumplido su deseo, y ahí estaba, sereno

e impecable presidiendo el evento.


El deudo que compartía esa condición

con la de deudor (aunque ésta no fuera

de dominio público, y no sabía si era

compartida por otros deudos, algo

posible ya que el difunto era generoso)

estaba incómodo.


Le incomodaba la imagen de ese nudo

flojo en la corbata de su acreedor amigo,

que parecía aflojarse más con el uso,

como todas las cosas ajustables.


Se lo comentó a otro deudo, tal vez también

deudor: Sí, tenés razón, Rolando, no está

bien terminado ese nudo. Mirá, acercate con

disimulo y, como quien no quiere la cosa,

vas y se lo ajustás bien. No tengas miedo,

no lo vas a ahorcar porque está muerto.


Sí, alguien lo tiene que hacer, pensó

como deudor y deudo: Tal vez sea ésta

la oportunidad de aliviar esa deuda

y mostrar, al menos, voluntad de pago. 

 

Nadie puede vivir tranquilo con una

cuenta pendiente por el resto de su

vida. 


 

martes, 11 de noviembre de 2025

Inversiones olvidadas

 

 

(Hildebrando Sśbilo)

 

Toda inversión es sospechosa,

según un librepensador olvidado.


Los librepensadores son cosas

del pasado. Confundir la especulación

filosófica con la función poética fue,

quizás, su mayor pecado, y le ganó

el olvido.


Hay muchas formas de ganarse el

olvido: Lo suyo resultaba sospechoso

a los filósofos, tanto como a los poetas.


Pero él insistía con sus frases sesgadas,

intencionadas y hostiles al sentido común,

profundizando la confusión creada:


No hay inversión sin víctimas, disparaba:

Es como la producción, pero peor. Repetía

a quien quisiera oírlo. No importa, no eran

muchos.


De todas las formas de la repetición,

la inversión es la más gravosa: ella

justifica cualquier cosa.


¿Qué es la inversión? Una noción nociva,

a tal punto que una manada de imbéciles

anda repitiendo que dependemos de las

inversiones.


Este tipo de enunciados, brotados de la

especulación teórica, no sólo producen rechazo

entre filósofos y poetas reconocidos, sino que

tampoco atrae al lector promedio, que si invierte

su tiempo en la lectura, no es para que se lo haga

pensar más de lo necesario, sino para obtener

alguna satisfacción razonable en relación al tiempo

invertido.


Toda inversión es una búsqueda de respuesta,

un resultado que la justifique. Nadie invierte

para cosechar preguntas o incrementar su

patrimonio de dudas naturales o adquiridas.


La filosofía no es para todos, ni la ciencia,

ni la poesía. Mucho menos popular es el

pensamiento crítico, de difícil acceso, aunque

abreve en el pesimismo científico.


Ese discurso de signo negativo, no podía

merecer otro destino que el olvido, salvo que

fuera un poeta maldito, esos personajes oscuros

que florecieron hace más de un siglo y hoy son

un anacronismo.


Pero no, él no se consideraba poeta ni filósofo.

Confundir la función poética con la especulación

filosófica fue, quizás, su mayor pecado.


Otra cosa hubiera sido entreverarse en la función

filosófica, como parte de la experiencia de la

especulación poética.

 

lunes, 10 de noviembre de 2025

El goce en los cuerpos blandos

 

 

(Alí Carnazo)

 

El ojo circunfijo de la almeja

no gira sobre su eje con valor

y subordinación.


No se sacia con la sed del prójimo

o el sufijo circunvecino.


La almeja y el almejo, circunflejos

atraviesan el espejo sin invertir

su signo genérico.


Pensalo como quieras, éste no es

un poema confesional y se presta

a la libre interpretación, tanto

como a las otras.


Un caracol doméstico, puede gozar

como macho, o hembra según la

ocasión y el signo dominante del

deseo ocasional.


Todos los deseos son ocasionales,

como el goce en sus distintos signos:


La baba que queda del amor,

es siempre la misma.


Cuerpos blandos, semilíquidos,

no necesitan un alma muy voluminosa

para la práctica amorosa o pecaminosa:


Gozan deslizándose, sea como macho,

hembra, o como ser de baba o de luz

(en el caso de las babas luminosas)


No se miden al gozar,

no hay vara que las babas mida.

 

domingo, 9 de noviembre de 2025

El sueño de las masas

 

 

(Epifanio Weber)

 

Hay una pérdida de masa

al amasar, al avanzar

en este verbo.


Se pierde más al amasar

que al no amasar, no importa

lo que amases.


Se pierde masa al amasar un

sueño como al amasar un moco,

propio o ajeno.


La pérdida de masa

no es moco de pavo:


se trate de masa muscular,

encefálica, conjuntiva o

residual.


La masa neuronal perdida

no se recupera ni renegocia.


Es como el tiempo que se pierde

sentado a una mesa, más o menos

proporcional esperando un milagro

mientras se amasa un moco


o su equivalente.

 

 


 

sábado, 8 de noviembre de 2025

Idiolecto

 

 

(Elpidio Lamela)

 

No compartas tu idiolecto,

es tuyo, acaso lo más propio

de lo tuyo.


Ama tu idiolecto, con sus vicios

y defectos. Siempre habrá otros

más perfectos, pero nunca serán

tuyos.


Faltas, errores y omisiones

hacen a la expresión de tu identidad

más íntima, esa intimidad inapropiable

y única: esa unidad dudosa que todos

llamamos yo.


Tu idiolecto es lo que te hace diferente,

lo que te define: Los sujetos estamos

definidos por nuestras diferencias.


Mucho más que por el nombre:

El mío, por ejemplo, es Serafín

y conozco otros Serafines con quienes

no tengo ninguna afinidad.


A otros, ni siquiera los conozco,

ni hace falta.


En cambio, mi idiolecto es único, sólo mío

y no pienso compartirlo con ningún Serafín.


Hay cosas que no se comparten, son pocas.

El idiolecto refleja tu relación con la lengua,

es decir con el mundo, es decir con la vida.


En una palabra, la vida no es más que una

palabra. Todos usamos las mismas, más allá

de la amplitud de nuestro vocabulario, pero

no de la misma forma.


No somos las palabras que conocemos,

sino las que usamos, y las que evitamos:

La forma de relacionarlas y articular sus

relaciones con otras, la relación que

entablamos con ellas al emitirlas.


Después, está el lenguaje de los cuerpos,

propio de todo animal, sobre el cual

no hay mucho que decir.


El idiolecto, no tiene que ver tanto

con el discurso poético, que suele ser

más elaborado, es decir controlado:


Hablar y escribir no son lo mismo.

Al hablar, podemos comernos las eses,

algo casi tan aceptable como comerse

las haches o comerse una coma.


Ama lo que comas: Sin metabolismo

no podrías amar nada, ni gozar de tu

idiolecto, aunque no sea el más perfecto.

 

viernes, 7 de noviembre de 2025

¿Vale más el goce conocido?

 

 

(Elpidio Lamela)

 

El goce del anélido

es inversamente proporcional

al tamaño congénito del ánodo

interno que controla membranas

y miembros.


Todos los cuerpos poseen

un centro de gravedad propio, de

cuyo éxito depende el movimiento,


tanto el útil como todos los demás.

Aquel, es el que está vinculado

al goce:


Los vínculos son más que los goces,

pero el anélido genérico no tiene

por qué saberlo:


Igual goza como cualquier cristiano

si se trata de un gusano sano.


El éxito del goce está avalado por

la biología, como lo sabe cualquier

poeta, neófito o aspirante.


La utilidad del goce, tanto como de

las aspiraciones vinculadas, no se

mide por los resultados.


¿Te resultó útil este enunciado?


Cualquier organismo con movilidad

propia podría dar fe de lo apuntado.

La fe también, como nosotros, tiene

su centro de gravedad.


Los centros se deslizan, los cuerpos

se desplazan por placer o necesidad.


Como sujetos de la necesidad

todos somos miembros semiplenos

de algún deseo agusanable.

 

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