(Epifanio Weber)
Hay una pérdida de masa
al amasar, al avanzar
en este verbo.
Se pierde más al amasar
que al no amasar, no importa
lo que amases.
Se pierde masa al amasar un
sueño como al amasar un moco,
propio o ajeno.
La pérdida de masa
no es moco de pavo:
se trate de masa muscular,
encefálica, conjuntiva o
residual.
La masa neuronal perdida
no se recupera ni renegocia.
Es como el tiempo que se pierde
sentado a una mesa, más o menos
proporcional esperando un milagro
mientras se amasa un moco
o su equivalente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario