(Isnaldo Montalbán)
Si el ojo se te abicha
no lo atribuyas a un trabajo
ajeno.
No es mal de ojo,
ni es un mal:
Nadie te ojeó, no deslindes
tu ignorancia en acciones
externas.
Si el ojo se abichó
significa que está vivo:
es un signo vital que deberías
celebrar y agradecer.
No creas en supercherías, hechizos
y otras yerbas.
No creas en los beneficios de las
plantas medicinales, ni en medicinas
alternativas, o las soluciones naturales.
Si tenés esa plantita de la flor azul
que crece por todos lados, probá,
sacale la gotita esa y ofrecésela:
Tal vez les guste a tus bichitos.
Miralo con otros ojos:
Pensá en esas personas que deambulan
por ahí, sintiendo que nadie las mira.
Esos ojos resignados y vencidos
que han perdido el brillo de la juventud
y ya no atraen a nadie, ni a los bichos.
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