(Nicasio Uranio)
Nunca digas: de esta sangre
no he de beber.
Cuando llegue el momento
te será indigesta. La podrás
incorporar como a otras,
pero sin obtener sus beneficios
ni disfrutar de sus propiedades,
más que en forma parcial.
No te conviertas en objetor
de conciencia, y mucho menos
de la propia.
No agregues más conflictos de
los que ya existen en condiciones
naturales en la vida del mortal.
No te hagas malasangre sin necesidad.
Evita todo malestar injustificado.
La sangre goza de muchas propiedades
y hay distintas opciones de consumo
para aprovecharlas en forma ventajosa.
La sangre no difiere mucho entre dadores,
receptores y terceros, y es también un
recurso renovable.
No niegues ninguna de sus propiedades.
Nunca digas nunca: Las manchas de sangre
no destiñen y son anteriores a la experiencia
de nuestro consumo histórico.
La propiedad es tan natural como la sangre.
No podemos negar ese lazo:
No niegues la propiedad.
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