(Isnaldo Montalbán)
Esta verruga me la contagió
una tortuga; ella no lo sabe.
Acaso vos tampoco sepas
que las verrugas se contagian:
No hace falta una tortuga,
uno puede contagiarse de su
propia verruga, sin querer,
sólo con tocarse.
Después, con los años, la proliferación
invasiva se torna incontrolable, ellas se
contagian unas a otras y uno no sabe
qué hacer: Ya es tarde para tomar una
medida u otra.
Así es como se transmite todo, se propaga
el vector, la infección, la desinformación.
La ignorancia es un caldo de cultivo.
Ahora ya lo sabés, no sigas cultivando la
ignorancia: Es mejor no tocarse y evitar
el autocontagio, hay que aguantarse.
Si te aparece una verruga, ignorala, salvo
que esté en la palma de la mano. Pensá
que detrás de ella hay muchas más. Una
verruga nunca está sola.
No te toquetees, y evitá besar tortugas
sin consentimiento. Hay otras formas
de expresar los sentimientos.
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