domingo, 2 de noviembre de 2025

Comunión y éxtasis

 

 

(Aparicio Custom)

 

Nunca digas de esta carne

no he de comer, son todas

comestibles.


Dijo Dios a un subordinado

que más tarde sería santificado

como Dios manda.


En la noche de San Juan

todos comparten su carne,

cantaba un descendiente (otro

hijo de Dios no reconocido)


La carne nos une, nos reúne

en un asado, una carnicería, un

lupanar o un cementerio, 

 

así como en aquellos carnavales

que no podemos recordar. 


Todos los instintos e impulsos

dudosos, propios de la carne,

deben ser canalizados de un modo

aceptable y sustentable.


Encarnar y desencarnar, son hechos

naturales y banales como el goce de

la carne.


Sublimar, en cambio, es una propiedad

exclusiva de naturalezas superiores. Por

eso existe el arte, el deporte y los juegos

de ingenio.


Sólo nuestras carnes son capaces de gozar

leyendo un texto de alta calidad, o incluso

un poema como éste:


La mayoría de nuestros goces son dudosos,

además de banales e inútiles.


Podemos saborear toda clase de carnes

crudas o cocidas (lo último es más seguro)

aunque sólo una, la divina, nos asegura

vida eterna.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
http/:Demolicionyobranueva.blogspot.com por José Luis Greco se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en Demolicionyobranueva.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Demolicionyobranueva.blogspot.com.