(Encarnación Segura)
Un cuerpo no es nada
sin un propósito que lo guíe,
un fin que lo impulse
a desarrollar la voluntad.
Un cuerpo sin un fin,
propio o adquirido, es sólo
materia, por más altamente
organizado que se perciba.
No hay nada que pueda
materializar: no tiene recursos.
Como mucho, puede aspirar a
convertirse en recurso para otro.
¿Sabías que tu cuerpo posee un
valor como recurso?
Es un recurso valioso, gracias a él
podés participar en competencias
deportivas y conocer el éxito, tanto
como disfrutar de una sesión de sexo
tántrico.
Las oportunidades que gozan nuestros
cuerpos son casi infinitas: Podemos
incorporar las que deseamos e incluso
aprovecharlas, si somos competitivos:
Hay muchos cuerpos como el tuyo
que andan buscando lo mismo:
Cada uno con sus propios recursos
busca acceder al goce. No son muchas
las opciones.
Un cuerpo no es nada sin un propósito
que lo guíe, conviene incorporar este
conocimiento para poder desarrollarlo:
El valor de lo que incorporemos
depende de cada uno y de cómo
administre sus recursos.
Tu cuerpo, es mucho más que un simple
recurso: Es el único que sirve para poder
incorporar y emitir, en cualquier orden.
No hay comentarios:
Publicar un comentario