(Encarnación Segura)
El lucro es creación divina:
Todo lo que Él piensa y hace
es parte del Plan Divino, que
es perfecto.
Todo tiene un fin en el Diseño
Superior, y el lucro también:
Su sentido es que valoremos
la vida, y todo lo que nos ofrece,
que no es poco.
Así, todo lo que nos rodea puede
ser concebido como recurso, para
obtener beneficios, utilidades y
valores acumulables.
De ese modo, todo lo que existe,
incluyendo organismos vivos o
muertos, nos merece una valoración.
El lucro, es un componente esencial
de la evolución, es decir la evolución
de nuestros valores, expresado en la
agregación de valor.
El valor agregado, explica una buena
parte de la totalidad del valor acumulado
al presente.
Como patrimonio de la humanidad, amén
de emanación divina, el lucro es funcional
al desarrollo y atraviesa todas nuestras
relaciones sociales, facilitando el flujo
de valores para que todo fluya y florezca
el cultivo de la propiedad, que objetiviza
la libertad individual, como descubrió
el filósofo.
La creación humana, materializada en
desarrollos productivos y emprendimientos,
es réplica y reflejo de la Creación Divina.
El lucro es mucho más que un recurso
renovable para producir y agregar valor, sino
que alimenta el cultivo de la fe:
Ésto se manifiesta en otra gran conquista
humana, acaso la mayor, que es la inversión.
Un acto de fe, que nos permite creer en el
futuro y apostar al crecimiento indefinido.
Casi todos dependemos hoy de inversiones
externas o ajenas, pero sabemos que sin ellas
no habría futuro.
La fe es un sentimiento superior y exclusivo
de la especie, y es lo que nos mantiene vivos
y expectantes.
Su valor es incalculable: Sin ella, nunca
hubiéramos conquistado nada. Todos nuestros
conquistadores eran hombres de fe, y es ése
su mayor legado.
La fe es una forma de inversión, acaso la mas
segura y pura.
El lucro, como toda Creación Divina, también
tiene un fin. Aún no lo conocemos, pero todo
parece indicar que una vez completado el ciclo
de acumulación primaria, tendrá lugar el salto
cualitativo que nos elevará hacia Dios.
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