(Onésimo Evans)
Hocicando entre peces hacendosos,
púberes e impúberes
en relación inversa a las agujas
del reloj y sus posibles usos
el ojo sumergido reculaba
en legítima defensa, cual renacuajo
fuera de contexto que, atrapado en
su tinta, antes extinta, sólo atina
a huir como esos ángeles encintos
que lejos de su tropa, levantan sus
copas y celebran derrotas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario