(Hildebrando Sábilo)
Ya no sirvo para esperar,
sólo deseo no tener nada
que esperar.
Mi rutina ya no es lo que era,
la mantengo porque no me cuesta
y no tengo otra cosa que hacer.
Pero creo que no me necesita.
Odio las oportunidades y su vaivén
ridículo, como odio la oferta y la
demanda, el orden cronológico,
alfabético y las salas de espera.
¿Qué se puede esperar?
Los oportunistas viven más, me
informa un algoritmo natural :
Entrá al ritmo itinerante
y volvé a ser el de antes,
recuperá tus mejores erecciones.
Estás a un paso, hacé click acá.
¿Quién quiere volver a ser el de antes?
¿Volver al servicio militar obligatorio
y reeditar las humillaciones que te hacen
hombre con subordinación y valor?
¿Quién quiere hacerse hombre, cuando
podría ser un animal perfecto y sin
contradicción?
¿Somos hijos del rigor?
¿Somos los hijos no deseados del rigor?
El hombre nuevo no pudo romper el huevo
y fracasó antes de nacer.
¿Hay que esperar otro desove?
¿O desobedecer?
La desobediencia fracasó, me informa
el algoritmo natural, sólo hay que esperar
órdenes.
Yo ya no sirvo para esperar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario